La actividad económica tuvo un repunte importante durante el segundo semestre de 2024 y comienzos de 2025, pero luego se estancó, junto con el Índice de Confianza del Consumidor. Durante la fase de expansión, la recuperación del crédito jugó un rol central, pasando del 4% del PIB al 12%. Pero el fuerte aumento de las tasas de interés, por la corrida cambiaria de las elecciones legislativas, hizo que 7 millones de personas cayeran en mora. La restricción crediticia golpeó al PIB desde fines del año pasado y a esto se suma la retracción de los ingresos reales (la inflación sube más que las paritarias).