Alcanzar un nivel de conciencia y reflexión con nosotros mismos y con los demás parece imposible en estos días. En ese contexto, se consolida una sociedad más racista y agresiva, violenta con los otros, donde la intolerancia y la estigmatización aparecen cada vez más rápido, y donde los niños y jóvenes aprenden y reproducen esos comportamientos.