A sus 22 años, y a solo un cuatrimestre de recibirse, Marisol Rodríguez, estudiante de Relaciones Internacionales de la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral participó como oradora en la 64.ª Sesión de la Comisión de Desarrollo Social en la sede de la ONU en Nueva York. Allí defendió la necesidad de políticas que reconozcan el valor productivo y cultural de los artesanos como un activo estratégico para el cambio social.
Marisol Rodríguez, alumna de cuarto año de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral, marcó un hito en su formación profesional, al participar oficialmente en las Naciones Unidas. En el marco de la 64ª Comisión para el Desarrollo Social (CSocD64) en Nueva York, que se desarrolló entre el 2 y el 10 de febrero, Marisol representó a la ONG Hecho por Nosotros, una organización con estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de la ONU, que busca defender la economía creativa y la sostenibilidad, trabajando junto a las comunidades locales para implementar cambios significativos.
Reafirmando el compromiso con una agenda de desarrollo social inclusiva y equitativa, Hecho por Nosotros trabaja hace más de 15 años en el fortalecimiento de comunidades productivas, especialmente artesanales e indígenas, promoviendo la inclusión social, la protección de saberes ancestrales y el acceso justo a mercados, educación y a cadenas de valor, desde un enfoque regenerativo.
La sesión de este año se centró en avanzar en el desarrollo social y la justicia social mediante políticas coordinadas, equitativas e inclusivas, abordando como desafío emergente la erradicación de la pobreza mediante sistemas de atención y apoyo resilientes.
Una voz joven para realidades locales
Durante su intervención, que representó su primera vez tomando la palabra formalmente en una sesión oficial de la ONU, Marisol enfatizó la necesidad de que los espacios multilaterales integren voces jóvenes conectadas con el territorio.
En su discurso propuso procesos donde las comunidades artesanales participen activamente en el diseño de políticas públicas y defendió el reconocimiento del cuidado como una pieza crítica para la dignidad y la resiliencia económica de los trabajadores informales.
Para Marisol, esta experiencia fue un aprendizaje enorme que le permitió trasladar la teoría de las Relaciones Internacionales a herramientas concretas para amplificar voces que suelen quedar fuera del debate internacional. «Los artesanos no carecen de capacidad, sino de políticas coordinadas que reconozcan su valor productivo, cultural y social», reflexionó tras su paso por la sede de Nueva York.

Tendiendo «Puentes de Sabiduría»
A solo un cuatrimestre de recibirse, Marisol ya se desempeña como coordinadora general de la ONG Hecho por Nosotros, y trabaja estrechamente con su fundadora, Adriana Marina. Su camino hacia la ONU fue el resultado de un compromiso sostenido, liderando proyectos de alto impacto como «Puentes de Sabiduría».
Este programa, ideado y liderado por ella, crea una red de colaboración entre comunidades textiles rurales de Latinoamérica y Asia. El objetivo es el intercambio de saberes ancestrales y el fortalecimiento de prácticas sustentables, buscando soluciones innovadoras y culturalmente sensibles que permitan a las comunidades integrarse de manera justa en las cadenas de valor.
“Lo pensé como una forma de conectar ambas regiones, algo que fue tomando sentido a lo largo de mi carrera en Relaciones Internacionales. A través de talleres virtuales promovemos la preservación de los saberes ancestrales, el intercambio de conocimientos sobre los procesos textiles y el fortalecimiento de prácticas más sustentables con el ambiente”, según explicó.
El objetivo del programa es que “surjan soluciones innovadoras, resilientes y culturalmente sensibles para ambas regiones, pero sobre todo que el impacto sea real en las comunidades”.
“Queremos que el intercambio no quede solo en el diálogo, sino que les permita fortalecer sus capacidades productivas y avanzar en su integración a la cadena de valor”, agregó.

El valor de la formación académica
Desde su ingreso como pasante en abril de 2025, Marisol asumió responsabilidades estratégicas en la ONG, desde reuniones con ministros de Ambiente hasta la preparación de contenidos para espacios internacionales. Esta versatilidad le ha permitido, según sus palabras, «llevar la teoría a la práctica de una manera muy concreta», demostrando el potencial de los estudiantes de la Universidad Austral para incidir en la toma de decisiones a nivel global.
“A nivel personal, fue un desafío que me obligó a estar a la altura y a confiar en mi formación. Me reafirmó que las Relaciones Internacionales no son sólo teoría, sino herramientas concretas para conectar lo local con lo global y amplificar voces que muchas veces quedan fuera de la conversación internacional”, reflexionó.