La visita del papa León XIV a la Argentina reaviva el interés en el papel internacional de la Santa Sede y su visión sobre los conflictos contemporáneos. Aunque la Iglesia carece de poder militar, la figura del papa ejerce influencia global mediante su autoridad moral, la diplomacia y la defensa del derecho humanitario. La historia reciente ofrece ejemplos de esa intervención, desde la actuación de Juan Pablo II durante la crisis del Beagle hasta las mediaciones impulsadas por Francisco en Colombia y Cuba. En ese marco, el pontífice busca proyectar una reflexión propia sobre la construcción de la paz en un mundo atravesado por guerras persistentes y cada vez más complejas.