El Observatorio de la Televisión (OTV) de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral presentó el informe anual “Infancias en los medios 2025”, desarrollado en el marco del convenio de colaboración con UNICEF Argentina, que analiza el tratamiento de niñas, niños y adolescentes en los noticieros de televisión abierta de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El relevamiento examinó 10.963 noticias emitidas durante 2025, con una duración total de 770 horas de transmisión. Sobre ese total, 1.024 noticias (9,34%) abordaron temas vinculados a infancias y adolescencias. Entre los principales resultados, el estudio identificó que el 38,77% de las noticias sobre niñas, niños y adolescentes está asociado a policiales e inseguridad, mientras que el 20,55% refiere a hechos de violencia.
A continuación, una entrevista a Gabriela Fabbro, coordinadora del informe al frente del OTV Austral (equipo autor) sobre los resultados del monitoreo.
— ¿Cuál es el principal hallazgo del informe?
— Ratificamos los resultados de las investigaciones previas del OTV (la primera fue en 2010 junto a la ONG Periodismo Social) en los que se evidencia la poca visibilidad que tienen en nuestros noticieros, las noticias sobre niñas, niños y adolescentes (NNyA). Según el último censo de 2022, en Argentina el 27% de la población es menor de 18 años, por lo tanto, prácticamente es el tercio de nuestra población total y poco aparecen en las noticias.
—¿Qué tendencias generales se observaron?
—Las tendencias más presentes fueron que estas noticias están asociadas a temas de violencia (en todas sus manifestaciones) como gran tópico, con subtemas como inseguridad y policiales. Además, hay una espectacularización más notoria en la forma de presentar las noticias, con una gran ausencia de contextualización: prácticamente sin estadísticas ni legislación específica y casi nada de marco regulatorio, etc.
También se evidenció en cada bimestre analizado que los NNyA son protagonistas de ‘casos conmocionantes’ que monopolizan la pantalla. A lo largo de una jornada, con móviles en el lugar de los hechos, cada noticia conmocionante que involucra a NNyA tienen un desarrollo prácticamente continuo. Son temas que obviamente cumplen criterios de noticiabilidad pero que irrumpen en la rutina y estremecen la vida cotidiana. Por ello la crónica y el móvil son los dos géneros periodísticos que tuvieron mayor presencia en pantalla.
—¿Qué influencia podría generar la representación actual en la percepción de las audiencias?
—El predominio de estos temas lleva a que la audiencia construya una imagen de NNyA como personas asociadas al delito, en la mayoría de los casos como provocadoras de este y en otros, como víctimas. Es decir, en ambas situaciones, los NNyA están en situación de vulnerabilidad y desprotección.
El informe destaca que, dentro de la categoría policiales e inseguridad, casi el 90% de las noticias analizadas presenta a NNyA como víctimas o involucrados en situaciones penales o de delito.
—¿Qué observás sobre las cámaras de seguridad y de los celulares como fuentes privilegiadas de información audiovisual?
—Es uno de los cambios más notorios en los hallazgos. Hoy los celulares son fuentes de la información, especialmente a partir de fotos y videos captados por los teléfonos móviles, (además de mensajes de redes sociales), materiales que suelen circular descontextualizados, sin tener siempre la verificación adecuada y con una fuerte carga emocional. Y las cámaras de seguridad logran un protagonismo inesperado en las noticias. El contexto de inseguridad provoca la proliferación de estas cámaras, tanto públicas como privadas y se han transformado en fuentes para los sucesos narrados. El uso abusivo (repetitivo, loop) de las imágenes provenientes de ellas en la representación de las noticias, provocan mayor espectacularización en su relato.
“Es de destacar que la voz de NNyA prácticamente no tiene presencia en las noticias que los involucran, sólo el 2,13% la pone en escena”.
—¿Qué baches temáticos y consecuentes oportunidades encontraron a la hora de narrar casos que involucren a la infancia y juventud?
—Es notoria la ausencia de las ‘buenas noticias’ o las ‘ejemplificadoras’ con NNyA como protagonistas que, más de una vez, están puestas como relleno y no se les dedica el tiempo y profundidad que requerirían. Prácticamente se las utiliza como ‘toques de color’ en cada edición en que se presentan. Hay escaso desarrollo de temas de salud en relación con la niñez y la adolescencia (escasa presencia del embarazo adolescente o la salud mental en esta franja etaria) y ha ganado lugar la presencia de personajes mediáticos, quienes, por conflictos personales, visibilizar a los hijos afectados”.
—¿Qué cambios podrían incorporar los medios para mejorar la calidad del abordaje informativo?
—La idea es fortalecer un periodismo con enfoque de derechos, pluralidad de fuentes y mirada de contexto. La pluralidad de fuentes en la construcción de una noticia garantiza un tratamiento informativo más riguroso y de calidad. Incorporar múltiples voces permite ampliar las miradas sobre un mismo hecho y complejizar los temas tratados. Sumar información de contexto en las noticias resulta un instrumento esencial para un periodismo de calidad. Un encuadre de este tipo permitiría comprender los hechos más allá del acontecimiento puntual, se los podría relacionar con marcos normativos, políticas públicas o procesos sociales más amplios y complejos. Es un objetivo de este monitoreo que la audiencia cuente con más herramientas para la lectura de las noticias sobre niñas, niños y adolescentes y que los profesionales de la comunicación ofrezcan un trabajo comprometido que permita conocer más la problemática de los niños y jóvenes argentinos.
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