En un encuentro con la comunidad de la Universidad Austral, el padre Jasson Sempertegui compartió recuerdos de los cuatro años en que fue secretario de Robert Prevost, hoy Papa León XIV, durante su etapa como obispo de Chiclayo, Perú. A través de anécdotas cotidianas, repasó el vínculo de amistad que mantienen hasta hoy.
Una cualidad que destacó es su serenidad: “Es muy sereno. Siempre va por la vida con mucha calma, mucha prudencia. Es increíble”.
Entre las anécdotas, recordó la pasión del Papa por los autos y cómo, durante su etapa en Perú, se ofreció a enseñarle a manejar. Las clases dieron lugar a varios viajes fuera de la ciudad y a situaciones divertidas, especialmente cuando Jasson se entusiasmaba con la velocidad.
La convivencia también incluía partidos de fútbol y noches de series. “Cuando salía y él iba a llegar un poco tarde, siempre mandaba un mensaje: ‘Espérenme para el capítulo de la serie’”, recordó. Según recordó Jasson, entre sus favoritas estaban las series policiales y de suspenso, como Prison Break, 24 y Designated Survivor.
Sempertegui destacó la capacidad de Prevost para escuchar a los demás. “Para el tema más personal sí te da tiempo”, explicó, al recordar las largas conversaciones en las que podía contarle sobre su vida y su familia. También compartían momentos de oración y una devoción especial por Santa Rita.
El vínculo continuó después de la elección de Prevost como Papa. Sempertegui viajó a Roma para visitarlo y, durante el encuentro, le pidió un solideo blanco, ya que no había podido conseguir uno en las tiendas. León XIV le ofreció uno de los primeros que había usado como Papa y se lo firmó. “Lo tengo ahí en mi casa”, contó el sacerdote.
El testimonio permitió conocer una faceta cercana de León XIV, a través de los recuerdos de quien compartió con él años de trabajo, amistad y vida cotidiana en Perú.