Un proyecto ambicioso e innovador busca potenciar el aprendizaje mediante el uso de inteligencia artificial. El nuevo Sistema de Tutoría Inteligente (STI) surge en el marco de la Dirección de Innovación Educativa y permite acompañar a los alumnos y profesores durante sus proyectos finales.
Liderado por Agostina Arbia, el proyecto del STI se desarrolló en conjunto con cátedras y alumnos de distintas unidades académicas de la Universidad Austral. En este caso, la aplicación del tutor inteligente tiene el objetivo de guiar el desarrollo de los proyectos integradores de los estudiantes.
¿El desafío? Incorporar herramientas de inteligencia artificial para potenciar el aprendizaje. Para los docentes, aprender supone desarrollar pensamiento crítico, construir herramientas propias, comprender la utilidad de los saberes y poder intervenir reflexivamente en la realidad académica, profesional y social. En este sentido, la IA aparece como un factor que irrumpe en la enseñanza y trae muchas nuevas posibilidades, aunque también desafíos.

Actualmente, la Facultad de Ingeniería desarrolló cuatro pilotos de Sistemas de Tutoría Inteligente (STI). En esta primera etapa, se está utilizando en la materia Ingeniería de las Operaciones, de 3º año de Ingeniería Industrial. Los profesores que dictan la asignatura, Juan Cruz Ravera, Alejandro Sureda y Agostina Arbia, son pioneros en testear la herramienta.
El diseño del sistema se estructuró a partir de las fases del Design Thinking de Stanford y se desarrolló junto a un equipo técnico mediante un proceso colaborativo. Su mayor diferencial es que permite a los estudiantes recibir retroalimentación en tiempo real, con una interacción fluida y devoluciones constantes.

La herramienta también habilita el monitoreo de los docentes para que puedan tomar decisiones pedagógicas. La información que recaba sobre las consultas es de gran valor a la hora de repasar conceptos que no se han comprendido bien o resolver dudas frecuentes de los alumnos, por ejemplo.
Todo esto permite potenciar la enseñanza: la labor docente no se reemplaza, sino que se amplían las posibilidades de acompañamiento.

Este primer testeo con estudiantes cuenta con un consentimiento informado elaborado junto al área de Datos, donde se detalla el propósito del piloto y el uso de la información. El objetivo es recoger evidencia directa, identificar oportunidades de mejora y continuar ajustando el sistema para luego trasladar el uso hacia nuevas implementaciones en la facultad.