un graduado austral gano la beca emildai

Nuestro  Graduado Austral Manuel Santos, Magister en Derecho Penal, obtuvo la beca Erasmus Mundus (EMILDAI) en Derecho de los Datos e Inteligencia Artificial, coordinada por Dublin City University e impartida conjuntamente por Avignon Université (Francia), Universidad de León (España) y Università di Pisa (Italia).

Erasmus Mundus es un prestigioso programa internacional de estudios dictado por un consorcio internacional de instituciones de educación superior. Los programas ofrecen becas financiadas por la Unión Europea a los mejores estudiantes que presenten sus candidaturas en las rondas de selección anual.

 “Quiero agradecer a Macarena de Tezanos Pinto y todo el equipo de Graduados de la Universidad Austral por haberme informado de esta beca. Es una gran oportunidad, en un gran momento, y estamos muy contentos con mi esposa por la increíble experiencia que viviremos«, expresó.

¡Felicitaciones, Manuel! Sos un orgullo para toda la Universidad Austral.

Estamos felices de poder cumplir con nuestro compromiso de apoyar a alumnos y graduados de la Universidad Austral en su desarrollo profesional.

 

 

Transformó el dolor de la pérdida en un juego para toda la familia

En la familia de Lucas Padilla son un montón. Once hermanos por su lado, otros 9 por el lado de su esposa y 5 hijos en común. Hay 20 años de diferencia entre su hermano mayor y su hermana más chica; esa diferencia generacional se hizo notar. “Nos llevamos todos bien, jamás nos peleamos, pero nunca logramos charlas profundas”, reconoce. 

Estudió Comunicación en la Universidad Austral, donde se graduó en la Tecnicatura en Orientación Familiar. También estudió Filosofía y Catequesis. Sus estudios en Orientación Familiar le sirvieron para su trabajo como Tutor en un colegio de San Fernando y también para aplicar a su propia familia. “Lo que aprendí en los dos años de la tecnicatura colaboró en mi formación y en quien soy hoy. El interés por la familia lo tengo, naturalmente, desde mi casa, pero en la carrera de Orientación Familiar y gracias a excelentes profesores, aprendí muchos conceptos y cuestiones técnicas que supe aprovechar para mi trabajo y mi familia”.

Hace algunos años, su hermano Nano enfermó de cáncer. “Su deseo había sido que nos acercáramos y conociéramos más como hermanos y como familia”. Ese deseo fue probablemente la semilla que dio origen a “Momentos Ganados”, el juego de mesa creado por Lucas Padilla e inspirado por su hermano Nano. “Cuando la salud de Nano se agravó, me comprometí a hacer real el juego. Le mostré la idea, leyó todas las preguntas, le gustó. Todo eso me impulsó a concretar la idea”.

La idea se llama Momentos ganados. Es un juego de mesa que, mediante preguntas de distintos temas, invita a charlar, conocerse, reírse, abrir el corazón y recibir el corazón del otro.

Cuando Nano falleció, todos los hermanos se reunieron para jugar una primera versión -bastante casera y primitiva- de Momentos ganados. Todos aportaron ideas, sumaron preguntas y participaron. Fue un momento emotivo en el que Nano estuvo siempre presente, desde otro plano. Lo que se generó fue tan bello que Lucas comprendió que había “algo” para desarrollar ahí. Entonces se comunicó con un diseñador amigo de su hermano y juntos terminaron de darle forma. Así fue como se sumergió en un mundo totalmente ajeno y se convirtió en emprendedor, casi sin proponérselo. 

“A mis hermanos y a mí, este juego nos sirvió para poner sobre la mesa la dificultad que algunos tenemos de hablar más profundamente. Hoy hablamos más con el corazón, nos demostramos más el afecto, nos abrazamos más. Nano nos ayudó a lograr eso. Es lo ganado. De alguna forma transformamos el dolor por su muerte”.

Todavía se sorprende del éxito de Momentos ganados y lo que se generó alrededor de una idea gestada prácticamente en la habitación de un hospital. Recibió pedidos de todo el país y también de España, Colombia, Ecuador o México. Es que se trata de un juego ideal para compartir en familia, con amigos, compañeros de trabajo, equipos, alumnos que quieran divertirse, crear un momento íntimo o reflexivo, conocerse más o profundizar sus vínculos. Pero para Lucas y su familia es mucho más que eso: “Es otra manera más en la que Nano sigue haciendo bien a la gente”.