La Dra. Ana María Sanguineti recibió la medalla conmemorativa por sus 25 años de dedicación en el ICF de la Universidad Austral

Durante el Acto de Inicio del Año Académico 2021, celebrado en conmemoración por los 30 años de la fundación de la Universidad Austral, la Dra. en Teología Ana María Sanguineti se convirtió en la primera profesional del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad en recibir la medalla conmemorativa por sus 25 años de trabajo en la institución. En el marco del 30° Aniversario de la Universidad Austral, se llevó acabo el Acto de Inicio de Año Académico 2021, en simultáneo desde el Campus de la Universidad Austral en Pilar y desde el hall central del edificio de la Bolsa de Comercio de Rosario, un lugar histórico para la Institución ya que allí se realizó el lanzamiento de la Universidad Austral en 1990. La ceremonia fue presidida por el Rector Mg. Julián Rodríguez; el vicerrector de Investigación, Dr. Domingo Tarzia, y la decana de la Facultad de Ciencias Empresariales de Rosario, Mg. Ana Eugenia Galiano. Estuvieron presentes en Rosario la vicerrectora de Alumnos y Extensión y otros miembros de la Comisión Permanente, los decanos de las Facultades de Ciencias Empresariales de Pilar, de Ingeniería, de Comunicación, de Derecho, de la Escuela de Educación, del Instituto de Ciencias para la Familia, y del IAE Business School. Parte entrañable del acto fue la entrega de las medallas y los reconocimientos por los 25 y 30 años de trabajo en la Universidad. Algunos de ellos pudieron recibirlo personalmente, mientras que otros participaron vía streaming desde sus hogares. Por los 25 años, recibieron una medalla Julio Conte-Grand, Adolfo Donadini, Cecilia Franchino de Restelli, Juan Gallo Barraco, Joaquín Luis Migliore, Patricia Nigro,...

ENCUESTA: Vida personal y familiar en tiempos de aislamiento social.

A través de este estudio queremos conocer el impacto que está teniendo en las personas, en sus familias y en las relaciones interpersonales la situación de aislamiento social preventivo y obligatorio, que en sus distintas fases, estamos viviendo a causa de la pandemia por el COVID-19. Completar el cuestionario no demandará más de 15 minutos y te ayudará a reflexionar sobre los Completar el cuestionario no te demandará más de 15 minutos y te ayudará a reflexionar sobre los cambios que se están produciendo en este nuevo contexto. Es nuestro objetivo conocer cómo se manifiestan estos cambios a nivel personal y familiar en nuestro país y recolectar información relevante para la prevención de posibles situaciones de riesgo derivadas de este inédito acontecimiento mundial. La encuesta es anónima y confidencial. La encuesta es confidencial y anónima. Tu participación es muy importante Te pedimos que nos ayudes a difundir la encuesta entre tus contactos en todo el país. ¡MUCHAS GRACIAS! Haz clic aquí o en la imagen para acceder a la...

Hoy somos el ayer y seremos el mañana

Por Susana Stock, orientadora familiar y licenciada en Ciencias para la Familia.   Cuando menos lo esperamos, se nos presenta la oportunidad de demostrar aquellos valores y principios que aprendemos en la vida familiar. Vale la pena destacar, y estos tiempos de crisis lo permiten, la importancia del rol educativo de la familia como formadora de personas. En períodos de bonanza, entender que el niño de hoy es el adulto del mañana, parece ser una utopía y una extrañeza para muchos. Como orientadores familiares y/o educadores, hacer pensar a quienes nos consultan sobre la necesidad de fortalecer a la familia como ámbito de transmisión de valores es una tarea casi titánica, aún si el tema surge en una charla de café con amigos. Pareciera que hablar de valores es antipático y de familia, muy polémico. Pero, así y todo, hay cuestiones que son transversales y hace falta discutir para entender y sentar precedentes de que, nada de lo que sucede es porque sí. Tanto el respeto y la responsabilidad como la humildad y la paciencia son valores que se fomentan y se enseñan con el ejemplo. De adultos a niños. De maestros a alumnos. De padres a hijos. No habrá mejor recurso pedagógico que el ejemplo. Los niños siempre están más atentos a lo que hacemos como padres que a aquellos discursos interminables y repetitivos que solemos dar. Pero, inmersos en nuestro mundo de adultos, seguimos vociferando sin dar cuenta de que, a pocos minutos, están offline. Ver para imitar pareciera que es el modo más práctico y menos oneroso, pero, en efecto, el más nutritivo. Debemos saber llegar...

¿Cómo ser homeschooler en 14 días (sin morir en el intento)?

— Por el Mag. José María Randle, familólogo y educador.   El mago, ante la mirada cautivada y asombrada de su público, saca por fin de la galera al conejo blanco que todos esperaban. Aplausos. Este mago, luego de largos ensayos frente a un espejo, sabía cómo iba a realizar el truco, y, por suerte, el conejo también. Ninguno de los dos improvisa nada. Lo mismo que el comediante, quien realiza un discurso ante la mirada atenta de su público, acentuando aquellos elementos que más risa causan, o aquellos que generan un clima especial para remates. Sin embargo, no improvisa su discurso, el cual seguramente fue elaborado con papel y lápiz durante horas, y quizá días, frente a un espejo. Probablemente lo ajusta según la reacción del público en el momento de la función. Fulton Sheen, el obispo que competía con los Beatles en audiencia, destinaba 30 horas de preparación para poder “improvisar” 1 hora de programa. Como podemos ver: no se puede improvisar, puesto que siempre utilizamos aquellos aprendizajes y hábitos que habíamos adquirido previamente, y los adecuamos a una nueva situación. Esto no quita que podamos aprender o adquirir hábitos nuevos a lo largo de la vida, cuando las circunstancias lo requieran. Nos podemos referir especialmente a aquellas en las que estamos viviendo en estos momentos de confinamiento para prevenir contagios por el COVID-19, que trajo consigo que debamos convertirnos, de la noche a la mañana, en homeschoolers. Así y todo, no podemos improvisar y dar lo que no tenemos. He aquí la importancia de “equiparnos” —y a nuestros hijos— de buenos hábitos, puesto que, ni las...

María Laura Divi, Lic. en Ciencias para la Familia y orientadora familiar: “El camino que está haciendo nuestra profesión en Argentina avanza a paso firme y creciente”

María Laura Divi es licenciada en Ciencias para la Familia y licenciada en Orientación Familiar, egresada de la Universidad Austral. Trabaja desde hace 9 años en la atención clínica de parejas y familias, en equipos interdisciplinarios, y estos últimos 4 años se desempeña como docente en el ICF de la Universidad Austral. Durante su experiencia profesional pudo comprobar cómo el abordaje propio de orientación familiar ofrece una ayuda concreta a las personas y a las familias que se acercan en busca de ayuda.  El enfoque, desde las diferentes ciencias que estudian la familia, proporciona una mirada integral de la persona y en relación con sus conflictos vinculares. Los resultados observados le han demostrado la eficacia de la intervención específica del orientador familiar, consolidando cada vez más su rol. Ya realizó más de 1.000 entrevistas de consulta conyugal y familiar. ¿Cuál fue la mayor dificultad a la hora de comenzar a ejercer la orientación familiar? La mayor dificultad que encontré cuando comencé a ejercer la profesión fue que este era un campo desconocido. Tomé conciencia rápidamente: si quería perseverar a pesar del panorama que se me presentaba, tenía que trabajar con mucha paciencia y constancia. Dar a conocer esta profesión iba a requerir tiempo. Era ―y aún es― fundamental realizar acciones para que se fuera instalando en la sociedad y que nuestro aporte sea valorado entre los profesionales de la salud. Fue así que asumí una actitud de espera activa: mucha paciencia de la mano de trabajo detallado y constante. En ese primer momento ―en 2010― era absolutamente consciente del largo camino que me esperaba. Pero estaba dispuesta a trabajar...

Se conformaron 15 centros regionales del ICF de la Universidad Austral en localidades de Argentina, Ecuador y Colombia

Los centros regionales de orientación familiar de graduados del Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral ya están en funcionamiento en Córdoba, Misiones, San Juan, Tierra del Fuego,  (Argentina), Guayaquil (Ecuador), Chía (Colombia), entre otras localidades. Con el objetivo de generar redes profesionales para orientadores familiares a lo largo del país y entre países, el departamento de Graduados del ICF de la Universidad Austral, presidido por el Mag. José María Randle, quien también es orientador familiar y profesor en el Instituto, logró la creación de 15 centros regionales que realizan encuentros de profesionales graduados del ICF del cada área, para fomentar el intercambio de conocimiento acerca de las actividades personales y los campos de trabajo, acción y especialización, además de realizar relevamientos de necesidades formativas, con el objetivo de fortalecer y expandir la profesión. Los centros se encuentran en: la provincia de Buenos Aires (incluye Montevideo (Uruguay)) y Puerto Madryn (Arg.), Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Guayaquil (Ecuador, incluye Quito), Chía (Colombia), Misiones (incluye Corrientes), Mendoza, Río Negro (incluye Neuquén), Salta (incluye Jujuy), San Juan, San Luis (incluye La Pampa), Santa Cruz, Santa Fe (incluye Asunción y Entre Ríos), Tierra del Fuego, y en Tucumán (incluye Catamarca). En los meses que siguen, los centros trabajarán para seguir un plan de formación e intercambio. Luego, se podrá, según la madurez y necesidades locales, realizar convenios con instituciones para ofrecer escuela para padres, asesorías, armado de centros de orientación familiar, entre otras acciones para llevar la orientación familiar a todo el país, como así también fuera de él. Los coordinadores de estos centros regionales del Instituto son: Eugenia...