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DHMpiaCWsAEjycAYa no importa cómo la llamemos. Nació radio, sobrevivió a los cambios como radio y hoy sigue siendo radio.Pero si mañana lo que aún hoy conocemos como radio pasa a llamarse de otro modo o deja de existir como la conocimos, la radio no habrá muerto. En un artículo reciente, el estudioso del medio Guy Starkey habla de la radio como un medio resiliente, no sólo porque ha sobrevivido a la competencia y a los cambios (tecnológicos, sociales, culturales) a través de la historia, sino porque quizá sea el medio que mejor se está adaptando a la revolución que trajo consigo la digitalización. La radio sigue siendo palabra que viaja, por el éter, por cable, por satélite o por internet, y llega a un receptor o a una tableta, a una computadora o a un celular: es multisoporte y multiplataforma. Porque lo que hoy hacen los celulares (facilitar la comunicación inalámbrica, transportar el sonido con el usuario y generar ambientes sonoros personalizados) la radio lo hizo hace medio siglo.

La radio sigue siendo música que acompaña, por el streaming que proponen las radios tradicionales o las emisoras sólo online y a través de playlists de música de aplicaciones como Spotify, iTunes y otras. El usuario-oyente puede armar su lista a demanda, de un modo más personalizado que cuando llamaba a la radio para votar por el hit que quería escuchar, pero con el mismo objetivo: que la música lo acompañe.

Cambios. La tecnología propone nuevos modos, más plataformas, otros hábitos, pero el usuario sigue siendo una persona que produce y consume sonido. Mutan los medios y las formas pero la comunicación sonora está más viva que nunca. Hoy tenemos más alternativas para aprovechar la ubicuidad del sonido mientras manejamos, salimos a caminar, viajamos o esperamos embarcar el avión. El sonido se mueve con nosotros, ayer y hoy, con transistor o con el celular, con espectro electromagnético o con internet.

Ni radio capilla, ni walkman ni reproductor de MP3: el receptor de estos tiempos es el celular, soporte que hoy reemplaza a la PC en muchas funcionalidades, entre ellas, el consumo de radio, de música. En Estados Unidos, el smartphone pasó de tener una penetración del 2% en 2005 al 79% en 2015. En nuestro país ya alcanza el 54%. Aunque hoy el smartphone es la principal plataforma de consumo de contenidos, existe el fenómeno cross-platform, que habla de un usuario que atraviesa diversas plataformas para encontrar lo que quiere. Un estudio de Edison Media asegura que el 77% de los millennials, el 82% de los adultos de entre 35 y 54 años y el 67% de los mayores de 55 eligen un consumo multiplataforma. No eligen entre la PC, el smartphone y la tableta: usan PC+smartphone+tableta en distintos momentos y contextos del día.

Podcast. El contenido sonoro hoy no necesita ser parte del relato en continuidad de la radio tradicional. Puede ser una píldora de contenido, atemporal y a la carta. El podcast (archivo de audio para descargar en un dispositivo y escuchar a demanda) es uno de esos valores añadidos que ofrecen las nuevas tecnologías y que amplían la oferta de la radio tal como la conocemos. El estudio Techsurvey 12, de Jacobs Media Strategies, señala que los podcasts son un producto que tiene su mayor índice de consumo en los millennials y que es un fenómeno urbano de los grandes centros poblacionales. Según el último estudio producido por Edison Research (The Infinite Dial), en Estados Unidos el uso del podcast pasó del 9% en 2008 al 21% en 2016.

Vienen creciendo las ofertas de audio a la carta a través de aplicaciones o páginas específicas, lo que explica éxitos como el de Serial, un podcast de periodismo de investigación que narra una historia de no ficción en episodios y suma cerca de 70 millones de descargas por episodio, además de miles de fans alrededor del mundo. Siguiendo esta tendencia, The New York Times lanzó una nueva unidad de negocios que trabaja para poner en marcha tanto noticias como columnas de opinión bajo el formato de podcast. Ya produce, entre otras, Modern Love, una colección de columnas con comentario editorial y del lector. La radio “que se ve” es también un valor añadido a la radio “que sólo se escucha” y a la que estábamos acostumbrados. Nuestras emisoras llevan años incorporando imagen y permitiendo que el oyente escuche y vea a Lanata en HD o al Pollo Vignolo en Fox Sports Radio. Es esencialmente radio: un estudio, una tertulia con columnistas, la pausa de la tanda, el separador y la música intermitente, pero con una cámara que muestra la cocina del sonido. ¿Es radio? Claro. La radio que se ve.

El mercado de radio de nuestro país sigue siendo algo perezoso a la hora de aprovechar las alternativas que ofrece la digitalización. No alcanza con el streaming o las aplicaciones; el nuevo entorno exige nuevos medios, nuevas ideas, nuevos contenidos. Las incertidumbres de un escenario cambiante, la falta de presupuesto y, sobre todo, la dificultad de monetizar las propuestas frenan muchas iniciativas. Salvo excepciones, como Vorterix (Indalo) o Cienradios (Clarín), muchas veces los más arriesgados son usuarios independientes que aprovechan las facilidades de la red para crear páginas, aplicaciones o podcasts. La comunicación sonora está más viva que nunca, y el nuevo escenario digital la potencia creando espacios para una radio que se ve, que se integra con video, imagen y texto, que se ofrece en múltiples plataformas, con un usuario interactivo que consume y produce contenido atemporal, a la carta, en continuidad o en píldoras sonoras.

Una vez más, la radio, medio resiliente, se reinventa y renace aprovechando los cambios.

Estudiar nuevos desafíos de la radio en la universidad. El contexto ideal para detenerse a reflexionar y estudiar los fenómenos tecnológicos, sociales y culturales como los que analizamos previamente sobre la radio o sobre los medios de hoy, es la universidad. La vorágine en la que viven los medios les da poco tiempo para decidir cómo experimentar, para equivocarse y aprender del error, para probar diversos caminos y elegir arriesgar o ser conservadores. La universidad es un escenario de “pelota parada” donde hay espacios, tiempos y actores especializados para analizar datos, observar tendencias, escuchar expertos y enriquecerse de casuística. En estos lugares uno de los medios que se estudia, junto con sus transformaciones, es la radio. En este sentido, la “Diplomatura en Periodismo y Gestión de Medios Digitales” organizada por la Universidad Austral y el diario PERFIL es un refugio para la reflexión de cómo la digitalización cambió la historia de los medios y cómo se avanza a partir de esto.
Ideas emprendedoras

En nuestro país avanzan las propuestas de emprendedores independientes que se animan a innovar en radio aprovechando las tendencias y los nuevos públicos. Posta.fm, Wetoker y Radio Berlín crecen en usuarios ofreciendo una red de podcast “a la carta”, con temáticas variadas, y sumando, en algunos casos, una radio online en vivo. Argentina Podcastera es un catálogo que permite encontrar toda la variedad de podcast que existe a nivel nacional. Y Sigue creciendo Radio Cut, un reservorio de audios de cientos de radios para que el usuario consuma atemporalmente y, a su vez, pueda crear recortes y compartirlos

Las mayores innovaciones, adecuadas a las nuevas demandas y que aprovechan las oportunidades que ofrecen las tecnologías vienen, sobre todo, de la mano de productores independientes. Salvo pocas excepciones, las emisoras tradicionales son más conservadoras y no sacan verdadera ventaja de las novedades en materia de sonido que les podrían aportar las tecnologías de estos tiempos.

Fuente: Perfil

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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.