Finalizó el programa de capacitación en tecnología y comunicación para emprendedoras del conurbano bonaerense con un evento en el Campus de la universidad austral. En esta nota, conocé la iniciativa y su evento de cierre.

 

Todo empezó bordando un escudo. Entre puntadas, la cantidad de clientes crecía. Henry Ford hubiera estado orgulloso del ritmo de producción. Hasta hace poco, se consolidó como negocio. Ahora, llegó a convertirse en un emprendimiento digital: nació entre telas y costureros, y hoy convive con píxeles y caracteres.

Este es un rápido recorrido por la historia de una de las emprendedoras que participaron de Mujer Conectada, un programa de liderazgo para emprendedoras del conurbano que busca empoderarlas y acompañarlas a potenciar sus negocios a través de la tecnología y la comunicación.

Así lo explica el profesor Reynaldo Rivera, uno de los coordinadores del proyecto: “Se habla y escribe mucho sobre emprendedurismo, marketing y digitalización. También de innovación educativa. Pero parece que todo está orientado a personas que tienen acceso a recursos, contactos y educación”.

La iniciativa, financiada por la Universidad Austral con fondos de su 16° Concurso Interno, tuvo su evento de cierre en el Campus de la Universidad Austral en Pilar. Comenzó con una recepción en una de nuestras aulas, para continuar con dos charlas dinámicas de los coordinadores académicos: Reynaldo Rivera, profesor de la cátedra de Management de la Facultad de Comunicación, y Patricia Debeljuh, directora del Centro Conciliación Familia y Empresa del IAE Business School.

El profesor Rivera comparó el recorrido del usuario con un viaje, explicándoles que “cada vez que ayudan al cliente a conseguir lo que necesitan, son guías de turismo”. Por su parte, Patricia Debeljuh, expuso con empatía el decálogo del éxito sostenible: diez claves para emprender en el tiempo.

A continuación, la decana de la Facultad de Comunicación, Marcela Pizarro, junto con los líderes del proyecto, entregaron los diplomas y Florencia, una de las beneficiarias, ofreció unas palabras a los presentes, a las que Marcela contestó: “Espero que sigan con esa fuerza y ese tesón”.

Finalmente, la jornada concluyó con un recorrido por las instalaciones del Campus.

 

Dar el salto digital

Este fue el último capítulo de una capacitación lograda gracias al trabajo conjunto de varios actores. En palabras del profesor Rivera: “El programa Mujer Conectada da acceso a las mujeres emprendedoras del conurbano a herramientas y conocimientos de avanzada, con la participación de estudiantes de 4° año de la Licenciatura en Comunicación, que se preparan para el mercado laboral a través de casos concretos de consultoría. Todo esto de la mano de organizaciones que están en el territorio, como Mujeres 2000”.

Impulsada por los coordinadores académicos, contó con el apoyo de referentes de la ONG Mujeres 2000, quienes trabajan en barrios vulnerables y conectaron a las participantes del programa.

Además, dos graduadas de Comunicación, Daniela Rodríguez Mincey y Jazmín Nogaró, fueron consultores en el proyecto durante el dictado del curso.

 

 

 

Cinco barreras

A la hora de emprender son varias y diversas las trabas que es necesario superar. Así lo explicó Patricia Debeljuh: “El único límite es el que se impone cada una y nos proponemos que lleguen lo más alto posible”.

Para hacerlo posible, la capacitación estuvo estructurada en cinco bloques para facilitar la superación de barreras con las que se encuentran habitualmente: actitudinal, tecnológica, de mercado, comunicacional y situacional.

A su vez, se abordó cada módulo a través de cuatro ejes: un taller, contenidos asincrónicos, networking y sesiones de mentoreo.

 

Con propósito

Conectar a las emprendedoras. Potenciar sus capacidades. Generar conciencia social en los estudiantes.

Una misión triple que cumplió el proyecto que, según el profesor Reynaldo Rivera “es el resultado de la inspiración que brindan los valores de la Universidad Austral”.

 

 En primera persona

Compartimos algunos de los testimonios de las participantes.

  • “Fue muy motivante y me permitió ver las cosas desde otro ángulo”.
  • “Al recibir estas charlas, me animó, me volvió el entusiasmo para mirar las cosas con optimismo. Después de esta pandemia, mi ánimo estaba en baja. Agradezco la oportunidad que tuve de compartir con el grupo. Gracias.”
  • “Todas las charlas fueron amenas, se les entendía lo que querían explicar, no lo hacían difícil y la buena energía para comunicar lo que cada emprendimiento requería para salir adelante o si era posible alcanzar los objetivos de la emprendedora y los pasos que debía elaborar para alcanzarlos. Les agradezco lo que hicieron y voy a poner en práctica lo que hablamos para mi emprendimiento, así llego a mi objetivo. Gracias”.
  • “Las ideas y tips que nos sugirieron las chicas estudiantes nos parecieron muy buenas y súper practicables”.
  • “El curso fue excelente. Nos proporcionaron las herramientas necesarias para mejorar nuestro emprendimiento”.
  • “El curso me pareció excelente superó mis expectativas”.
  • “Me ha gustado toda la dedicación que han empleado hacia nosotras. Volcar todos sus conocimientos para que podamos ser excelentes emprendedoras. Muy agradecida”.