El viernes 20 de mayo tuvo lugar la graduación de la vigésimo primera promoción de Medicina de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.

El acto inició con el ingreso del cortejo académico, vestido con las características togas amarillas de esta Facultad. Estuvo acompañado por el canto del “Gaudemus Igitur”, unos versos que se cantaban en la Universidad de París en el siglo dieciséis, que nos hablan de la alegría de vivir, de la fugacidad de este paso nuestro por la tierra y de la esperanza de recibir un cielo que será para siempre.

La ceremonia estuvo presidida por el Dr. Ricardo Crespo, vicerrector de Asuntos Académicos de la Universidad Austral, y estuvo acompañado por el decano de la Facultad de Ciencias Biomédicas, Dr. Raúl Valdez, por el vicedecano, Dr. Guillermo Mazzolini y por el director de la carrera de Medicina, Dr. Ángel Centeno.

Honró esta solemne ceremonia la presencia del Acad. Juan Antonio Mazzei, presidente de la Academia Nacional de Medicina, y la Dra. Paola Delbosco, presidente de la Academia Nacional de Educación.

El Dr. Raúl Valdez pidió al Dr. Mazzei, que brinde el discurso de recepción en la comunidad médica, a los nuevos graduados:

«La vocación es lo que da sentido a toda vida humana. En el caso del médico, el cumplimiento de su misión lleva a renunciar a halagos, honores, comodidades, descanso, bienestar y afectos. Sin embargo, tal cumplimiento le permitirá también conocer todas las honduras del corazón humano y experimentar emociones que no se hallan en otras profesiones, como la esperanza, el gozo, la angustia y la incertidumbre».

El capellán de la Facultad, el presbítero Emiliano Hong, dirigió unas palabras al público y bendijo los diplomas y medallas, que luego fueron entregados a los graduados. Los nuevos médicos se comprometieron solemnemente a desempeñar rectamente su profesión ante su conciencia, sus familiares, sus profesores y el vicerrector de la universidad, y luego recibieron su título.

A continuación, tuvo lugar la entrega de diplomas del Doctorado en Ciencias Biomédicas a los profesionales Melisa Daniela Marquioni Ramella y Federico Piñero Fernández Casares. También la premiación con medallas de honor a Franco D´addario Bermudez, Tomás Saavedra Azcona y Miranda Ivonne Berenice Sessarego Aurich, por haber obtenido los tres mejores promedios de su promoción.

El especialista Jorge Bilbao se dirigió al podio para despedir a la vigésima primera promoción de médicos de la Facultad de Ciencias Biomédicas:

“Hoy comienza el gran examen de la vida, que es ejercer la vocación de la medicina, cumpliendo con el llamado de Dios. Siempre recuerden que los pacientes son personas, no son números de una historia clínica o una patología. Si toman la profesión con amor y dedicación, un día encontrarán la libertad que les permitirá sentir que todos los días están de vacaciones, esto es lo que me pasa a mí”.

El médico Franco D´addario Bermudez habló en nombre de sus compañeros de graduación:

“Si hay algo que aprendimos en estos años no es solo medicina, sino también humanidad. Es nuestro deber no perderla y ayudarnos entre nosotros. Hace unos años empezamos este viaje siendo compañeros; hoy es un orgullo y privilegio poder terminarlo llamándolos colegas”.

El vicerrector, Dr. Ricardo Crespo, cerró la ceremonia académica:

«No hay un paciente estándar, todos son en cierto modo únicos. Tratarlos como un caso único no es solo una cuestión ética o vocacional, se trata de una exigencia de una buena medicina. Estoy seguro de que lo recordarán y lo vivirán para siempre».

A todos, ¡FELICITACIONES!

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