Ana Quiroga y Guillermina
Chattás: expertas en el arte de la observación
Ambas llevan más de 20 años
dedicadas a la neonatología, ciencia aplicada
al cuidado del recién nacido.
Son pioneras en la Universidad y en el país.
Comenzaron dando cursos antes que abriera FCB. En el
país, no tienen antecedentes. Leyeron trabajos
de extranjeros y viajaron a otros países para
aprender. Su modelo son las enfermeras americanas. Viven
con pasión su trabajo y así se lo enseñan
a sus alumnas. Más de 1100 alumnos han asistido
a los cursos de Neonatología, y otros tantos
se han licenciado en Enfermería, entre ellas
Pilar Bauzá, la enfermera secuestrada en Somalia,
que al preguntarle si su modelo era la MadreTeresa de
Calcuta, ella respondió que sus ideales eran
Ana Quiroga y Guillermina Chattás.

¿Cómo empezó la pasión
por la neonatología?
Porque nos apasiona cuidar a los recién nacidos
pero con profesionalidad usando todas las tecnologías
posibles.
Nuestra profesión tiene mucho de práctica,
y la práctica es la expresión del conocimiento.
Hay mucha tecnología al servicio que debe aprovecharse.
Y así nuestra tarea se convierte en una combinación
perfecta entre la tecnología y lo humano.
Otro aspecto relevante de este trabajo es la vuelta
a la relación con los padres, con la familia.
La neonatología tiene toda la complejidad de
salud que se da en un adulto, y lo más avanzado
hasta el momento, la tendencia actual, es la posibilidad
de sobrevida de los bebes prematuros. Es decir que al
recién nacido que le faltan 17 semanas de gestación,
pueden sobrevivir con los cuidados intensivos de esta
profesión y el apoyo de la familia y a la familia.
Comprobamos que en los lugares donde tienen buenos
resultados con los recién nacidos, son los que
tienen una enfermería más desarrollada.
¿Qué diferencia hay entre este
modelo y el modelo biologisista?
Guillermina contesta con un ejemplo “Si tenés
que alimentar a un recién nacido por zonda cumplís
una orden dependiente de la indicación médica
lo administrás y chau. Si pensás en el
bebe, lo mirás, lo observás, lo valorás,
ves si es el mejor momento de alimentarlo. Evaluás
con pensamiento crítico si es el mejor momento.
Por indicación se alimentan cada 3 horas…pero
a veces al mirarlo no es conveniente…para eso
hay que saber mirar qué reacciones manifiesta
con su conducta”
Implica el desarrollo y la aplicación de una
actitud y más tiempo. Por otro lado, aclara Ana
“no concebimos al recién nacido sin la
familia”.
¿Cómo relacionas el ideario de
la universidad con tu trabajo?
Ana responde emocionada y segura “En el respeto
por la vida. De la forma más indefensa y chiquitita.
Respeto por la vida misma, aunque el chico pese 400
gamos y sea muy inmaduro…puede vivir…Cada
vida se convierte en un valor único”.
Y Guillermina afirma: “Fundamentalmente en la
forma de ver al hombre…de modo integral, no solo
como un ser físico sino que tiene otras necesidades:
espirituales, afectivas etc.
Este es el enfoque que plantean cuando se enfrentan
con la muerte. Ana reflexiona pensando que una no puede
dar todo…no puede darle la vida al chico. Hay
que respetar ese momento. Pensar y aclarar que se pusieron
los medios, y centrarse también en cómo
acompañar a la familia. “Ojalá todos
los recién nacidos puedan tener el cuidado que
se merecen”.
Y Guillermina aclara que el ayudar al buen morir es
parte del cuidado. Acompañar en el momento de
la muerte a la familia es parte del cuidado. Aunque
persista la tristeza, hay que acompañar. “Se
tiene una mirada distinta de la muerte y es la que se
trata de transmitir”.

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