Discurso del Rector en la inauguraci贸n A帽o Acad茅mico 2007

Iniciamos hoy de manera formal el decimos茅ptimo curso acad茅mico de la Universidad Austral.

Con relaci贸n al a帽o pasado, ha habido tres cambios en otros tantos decanatos y dos en la Comisi贸n Permanente del Consejo Superior, y es justo que, adem谩s de la Resoluci贸n rectoral que se ha le铆do, reconozca y agradezca tambi茅n ahora a los directivos salientes y a los entrantes.

A los salientes por la dedicaci贸n, el servicio, la perseverancia. No es f谩cil estar a la cabeza de una Facultad o integrar la Comisi贸n Permanente, porque, como sucede en cualquier comunidad u organizaci贸n, hasta all铆 llegan todas las malas noticias, los requerimientos, los problemas; no es f谩cil porque all铆 se siente la 煤ltima responsabilidad sobre una gran cantidad de personas, y se han de tomar muchas decisiones finales. Por todo ese trabajo, con cierto lucimiento pero verdaderamente muy gravoso, muchas gracias.

Y tambi茅n debo agradecerles por la naturalidad de su salida, porque los pegajosos atractivos del poder siempre hacen su tarea y mueven a echar ra铆ces e intentar perpetuarse en la vistosidad, o a considerarse imprescindibles. En la Austral 鈥揷omo en otras buenas Universidades- estos cambios son parte constitutiva de ese movimiento hacia lo nuevo que toda Universidad debe tener. Por eso, quienes terminan sus per铆odos lo hacen contentos, con la convicci贸n de que quienes los suceden har谩n cosas diferentes y mejores.

Uno de los recambios producidos marca un hito: a partir del pasado 1 de enero ninguno de los que podr铆amos llamar 鈥渄ecanos fundadores鈥 sigue en ejercicio. Es as铆 que, desde el inicio de su existencia en el 谩mbito de la Austral, todas las Facultades, Escuelas, Institutos, el Hospital, y el mismo Rectorado han renovado al menos una vez a quien hace cabeza. Es una buena noticia porque nos habla al mismo tiempo de madurez, de rejuvenecimiento y de modernidad.

Agradezco tambi茅n a quienes han aceptado tomar sobre s铆 鈥揳yudados por sus Consejos- esa forma de servir que es el ejercicio de la autoridad como Decanos. No esperamos mucho de ustedes, solo lo imposible: investigaci贸n seria, educaci贸n esmerada, gesti贸n eficiente y que todos est茅n contentos.

Es tambi茅n momento de agradecer a todo el personal de la Facultad de Ciencias Empresariales por la fortaleza y la paciencia conque han sobrellevado los inconvenientes de los 煤ltimos meses. Los graves da帽os producidos por el granizo y la lluvia del 15 de noviembre se fueron agravando por sucesivas precipitaciones con las consiguientes inundaciones de interiores, cortes el茅ctricos, etc. Reci茅n el 25 de febrero se concluy贸 con la construcci贸n del nuevo techo y hasta entonces -y a煤n ahora pues queda mucho por recuperar y reinstalar- han tenido que trabajar en condiciones francamente inc贸modas.

Tambi茅n quiero destacar la comprensi贸n de quienes trabajan en la sede central con motivo de la reciente reorganizaci贸n del uso de los espacios. M谩s de 120 personas tuvieron que cambiar su puesto de trabajo, a la par que se ejecutaban numerosas reformas y construcciones. Han tenido un especial m茅rito los equipos de mantenimiento, de operaciones y de sistemas, que debieron atender innumerables requerimientos. Vaya a todos ellos mi m谩s sincero reconocimiento, por esta 铆mproba tarea que est谩 ya pr谩cticamente finiquitada en su aspecto m谩s grueso, aunque faltan a煤n muchos detalles por terminar.

Los nuevos decanos, y los que contin煤an como tales o como directores, tienen planteadas metas desafiantes en sus respectivas unidades.

La Escuela de Educaci贸n iniciar谩 una nueva edici贸n 鈥搇a cuarta- de su Licenciatura en Organizaci贸n y Gesti贸n Educativa, con la diferencia de que ahora se da como un paso m谩s, en el marco de un ambicioso proyecto de crecimiento hacia una Maestr铆a. Por otra parte, algunos de sus integrantes est谩n comenzando dos muy interesantes proyectos de investigaci贸n sobre educaci贸n superior.

Como saben, el a帽o pasado el Instituto de Ciencias para la Familia fue objeto de un profundo estudio de diagn贸stico y planificaci贸n, que dio como resultado la necesidad de hacer crecer el Instituto en labores de investigaci贸n b谩sica y aplicada alrededor de la familia, que ya est谩n en marcha. En lo que hace a la ense帽anza est谩 en plena etapa de promoci贸n e inscripci贸n la Tecnicatura en Orientaci贸n Familiar, con muy buena demanda.

En la Facultad de Ciencias Empresariales comenzar谩 el dictado de la Maestr铆a en Agronegocios, que, junto con un think-tank constituido en alianza con Purdue University, es parte de un proyecto integral de docencia e investigaci贸n en esa 谩rea. En aspectos materiales, la facultad se concentrar谩 en la b煤squeda de fondos para construir unos 800 metros cuadrados que albergar谩n cuatro aulas y un sector de servicios. En lo acad茅mico tambi茅n se destaca el comienzo de las carreras de Ciencias Empresariales y Contador P煤blico en la sede Garay.

La Facultad de Derecho impulsar谩 la apertura de una carrera de postgrado relacionada con la propiedad intelectual y comenzar谩 a preparar lo necesario para presentar dos carreras m谩s: en Derecho Constitucional y en Derecho del Trabajo. Tambi茅n trabajar谩n para renovar los contenidos de las carreras de postgrado y aspiran a que este a帽o al menos seis candidatos defiendan su tesis doctoral.

La Facultad de Ingenier铆a tiene como objetivo estrat茅gico conformar su inserci贸n en el marco del Parque Cient铆fico. En cuanto a transferencia y capacitaci贸n se ha propuesto desarrollar actividades con empresas del sector de alta tecnolog铆a. Actualmente se llevan adelante anteproyectos en las 谩reas de Medici贸n, Control y Automaci贸n y M茅tricas de la Ingenier铆a del Software. Y tiene alto inter茅s la posible participaci贸n en la instalaci贸n de un “Centro de metrolog铆a” en colaboraci贸n con Volkswagen Argentina, sus empresas asociadas y el asesoramiento de la Universidad T茅cnica de Wolfsburg .

La Facultad de Comunicaci贸n dar谩 nuevo impulso a la investigaci贸n para la ense帽anza, mediante el estudio de casos, que nutrir谩 unos treinta programas, seminarios y talleres de postgrado para la formaci贸n en comunicaci贸n de ejecutivos. La investigaci贸n aplicada se canalizar谩 a trav茅s del programa UNE (Universidad y Empresa), una divisi贸n recientemente creada para gestionar la relaci贸n entre la facultad y las empresas, a las que les ofrece capacitaci贸n, investigaci贸n y pasant铆as por medio de un acuerdo anual. En la segunda parte del a帽o empezar谩 la promoci贸n de la Maestr铆a en Gesti贸n de los Contenidos, dirigida al nivel gerencial de las empresas de cultura, que dar谩 comienzo a inicios del 2008.

El Hospital Universitario promover谩 la oncolog铆a mediante el Centro de Radioterapia y el Centro Mamario, a los que se sumar谩 la habilitaci贸n del Centro de Trasplante de M茅dula 脫sea para la realizaci贸n de trasplantes heter贸logos. Tambi茅n intentar谩 obtener un fuerte posicionamiento de la Cardiolog铆a -con base en la Unidad Coronaria recientemente inaugurada- y de la cirug铆a pedi谩trica de alta complejidad. En lo edilicio se concentrar谩 en la construcci贸n de dos nuevos quir贸fanos, una nueva sala de partos, y en la ampliaci贸n del sector de Emergencias para dar respuesta a un flujo de m谩s de 400 pacientes diarios.

En la Facultad de Ciencias Biom茅dicas tendr谩 especial importancia el desarrollo del CEGES (Centro de Estudios de Gesti贸n de Empresas de Salud) que ha obtenido un substancial subsidio internacional que ayudar谩 a la aplicaci贸n del e-software en los centros sanitarios p煤blicos argentinos. Adem谩s seguir谩 cooperando con la incubaci贸n de una empresa de biotecnolog铆a que posiblemente ser谩 la primer ocupante del Parque Cient铆fico.

Con relaci贸n a este Parque, est谩 previsto el inicio de la construcci贸n de los primeros edificios en el pr贸ximo mes de mayo. Si todo marcha como est谩 pensado, los primeros laboratorios y centros de innovaci贸n podr铆an instalarse all谩 en el segundo trimestre del 2008. Tendr谩n suma importancia las gestiones ante el sector p煤blico para terminar de concretar las ventajas impositivas que se ofrecer谩n a quienes se instalen en el Parque.

Finalmente en el IAE hay que destacar que en el MBA recientemente iniciado, el 65% de los estudiantes son extranjeros. Esto nos habla de una decidida internacionalizaci贸n de la proyecci贸n de nuestra Escuela de Negocios, que en esto tambi茅n est谩 siendo pionera dentro de la Universidad, a tono con su condici贸n y responsabilidad de hermana mayor de las otras unidades.

Antes de pasar a desarrollar algunas ideas que pueden servir de orientaci贸n para el trabajo de este a帽o, quiero participarles la noticia del excelente resultado que han brindado este a帽o la energ铆a y creatividad puestas por quienes trabajan en Admisiones a carreras de grado: los aspirantes a estudiar en la Austral crecieron un 22% con relaci贸n al a帽o pasado. Una vez aprobados los cursos de ingreso y establecidas las cantidades m谩ximas de alumnos admisibles, casi seiscientos nuevos inscriptos 鈥揷ifra nunca antes alcanzada- integrar谩n la cohorte 2007.

Por eso, la primera reflexi贸n para este a帽o, quiero centrarla en la necesidad de mantener la calidad de la formaci贸n que impartimos.

Existe una percepci贸n extendida, y cierta, de que hay un deterioro de las capacidades y de las disposiciones de parte de la juventud. Quienes trabajamos directamente en la ense帽anza confirmamos esa sensaci贸n. Siempre hay, afortunadamente, alumnos inteligentes, estudiosos, inquietos y motivados, en los cuales vislumbramos futuros profesionales de alto nivel, o investigadores competentes. Pero son acompa帽ados de una creciente proporci贸n de j贸venes que tienen limitados h谩bitos de estudio, o que carecen de habilidades de especulaci贸n, de razonamiento y de discurso.

Aunque no sea estrictamente una tarea de la universidad -puesto que corresponde prove茅rselas a instancias educativas previas- tenemos una responsabilidad ante la sociedad, y siempre que se advierta en el alumno voluntad de superaci贸n y de trabajo hay que acompa帽arlo. Este apoyo es singularmente importante en los dos primeros a帽os de cada carrera, que es donde se observan los mayores porcentajes de dificultades y de deserci贸n. All铆 se deben revisar constantemente las formas de ense帽ar, para buscar mejorarlas en bien del alumnado.

Junto a lo espec铆ficamente did谩ctico, en la Austral contamos con una herramienta singular e invalorable: el asesoramiento acad茅mico personal, tambi茅n llamado orientaci贸n, tutor铆a o mentor铆a. V铆ctor Garc铆a Hoz nos dice: 鈥淎 trav茅s de la docencia se promueve desde la adquisici贸n de los conocimientos elementales hasta la formaci贸n de h谩bitos cient铆ficos y t茅cnicos; a trav茅s de la orientaci贸n se descubre e interioriza el sentido de la vida personal del sujeto y se promueven y refuerzan los h谩bitos de la voluntad para llevarlos a cabo.鈥

M谩s all谩 de su tarea propiamente docente, cualquier profesor de nuestra Universidad, tanto en el grado como en el postgrado, sabe que como tutor o asesor podr谩 cumplir otra misi贸n a煤n m谩s noble: ayudar al estudiante a formular su proyecto de vida, y a fortalecer su voluntad de modo que sea capaz de llevarlo a t茅rmino. Es funci贸n de los directivos ayudar a los profesores a ordenar su tiempo para que dediquen las horas previstas a asesorar a los alumnos, y tambi茅n es brindar las motivaciones y los reconocimientos que correspondan por esta tarea, que, insisto, es parte constitutiva del proyecto institucional de nuestra Universidad.

Solo as铆 podremos cumplir aquello que San Josemar铆a dijo con tanto vigor: 鈥淓s necesario que la Universidad forme a los estudiantes en una mentalidad de servicio: servicio a la sociedad, promoviendo el bien com煤n con su trabajo profesional y con su actuaci贸n c铆vica. Los universitarios necesitan ser responsables, tener una sana inquietud por los problemas de los dem谩s y un esp铆ritu generoso que les lleve a enfrentarse con estos problemas, y a procurar encontrar la mejor soluci贸n. Dar al estudiante todo eso es tarea de la Universidad.鈥

La segunda idea que quiero transmitir est谩 referida a la investigaci贸n. En este sentido hemos dado pasos importantes en los 煤ltimos a帽os 鈥揺l concurso interno de proyectos, la repatriaci贸n de investigadores, la investigaci贸n cl铆nica en pleno funcionamiento, la estricta evaluaci贸n de la actividad investigadora para la promoci贸n en la carrera acad茅mica- pero tenemos que afrontar la cuesti贸n de la financiaci贸n, sabiendo que el problema de una verdadera universidad no es la crisis de dinero sino la crisis de ideas.

La experiencia acumulada por la Universidad Austral a lo largo de estos diecisiete a帽os, ha demostrado que la asistencia financiera propia e interna es insuficiente para encarar proyectos de investigaci贸n de mucha envergadura y alta complejidad. Debemos esforzarnos, entonces, en crear y cultivar una cultura m谩s agresiva de b煤squeda de fondos y subvenciones.

Tendremos una formidable oportunidad cuando dentro de poco firmemos el contrato con la Agencia de Ciencia y Tecnolog铆a al cual se aludi贸 en la lectura de la Memoria Acad茅mica 2006, que posibilitar谩 el desarrollo de un Programa de Investigaci贸n Cient铆fica y Tecnol贸gica Orientado (PICTO) que a lo largo de tres a帽os nos ofrecer谩 financiaci贸n por hasta 3.600.000 pesos.

Para obtener ese apoyo econ贸mico habremos de someternos a reglas de juego conocidas, claras y exigentes, y por eso se requiere que generemos proyectos s贸lidos desde el punto de vista metodol贸gico y atractivos desde la perspectiva de su utilidad como factor en el desarrollo de la sociedad. Hay que admitir que la investigaci贸n aplicada, el desarrollo de tecnolog铆as, la transferencia de estudios y experiencias, y la medici贸n e interpretaci贸n de tendencias y opiniones, tienen un status tan digno como la investigaci贸n b谩sica, y no raramente pueden resultar prioritarios en el contexto social.

A la vez, tambi茅n tenemos que ser conscientes que en estos tiempos un proyecto de investigaci贸n serio requiere casi siempre una alta vinculaci贸n con otros grupos de investigaci贸n, la conformaci贸n de redes, el intercambio de conocimiento y la comparaci贸n con lo que est谩 sucediendo en otras latitudes.

La sociedad, a trav茅s de pares investigadores o simplemente a trav茅s del inter茅s directo de los potenciales beneficiarios privados o estatales, juzgar谩 la relevancia y pertinencia de nuestros proyectos. La sucesi贸n de juicios positivos, no solo traer谩 la continuidad de la financiaci贸n econ贸mica externa para la investigaci贸n, sino que ser谩 esencial para la legitimaci贸n social de nuestra propia instituci贸n universitaria.

Me dir谩n que las dos ideas que he expresado no aportan nada nuevo: ense帽anza e investigaci贸n. Es cierto, pero tambi茅n quiero recordar que ambas actividades se insertan dentro de nuestro proyecto institucional, que es el que da caracter铆sticas diferenciales a la Universidad Austral, justifica su existencia y orienta nuestras decisiones diarias. Este proyecto institucional, resumido en la misi贸n de la Universidad, es la sangre que nutre el funcionamiento del corpus universitario, irriga sus m谩s rec贸nditos lugares y anima todas las iniciativas. Si no lo tuvi茅ramos en cuenta, si se fuera diluyendo, desdibujando, si no fuera objeto de una ilusionada y constante aplicaci贸n a las cambiantes circunstancias, se podr铆an resquebrajar los muros de la coherencia, y convertirse la Universidad en un conjunto informe de personas y materiales que no se diferenciar铆a de tantas otras ofertas de educaci贸n superior.

En prevenci贸n de algo as铆, que no suceder谩, es que necesitamos siempre recordar que nuestra Universidad quiere influir activamente en la creaci贸n de una cultura actual, moderna y llena del atractivo que el mensaje de Jesucristo ofrece al hombre.

No es una meta f谩cil de alcanzar, porque son muchos quienes consideran que la modernidad radica en el triunfo de la neutralidad religiosa. A su modo de ver, las creencias son una cuesti贸n privada que no debe traducirse en la vida social; un conjunto de reglas que impone al ser humano l铆mites estrechos que condicionan su libertad. En consecuencia les parece necesario eliminar toda traducci贸n que signifique la manifestaci贸n intelectual, p煤blica o social de la propia fe.

Son personas que no comprenden que, al igual que todos los ciudadanos, los cristianos tenemos el derecho a proponer, sin imponer pero sin callarnos, y sin dejar de poner todos los medios l铆citos para que esas propuestas se conviertan en pautas socialmente aceptadas. Lo hacemos con la convicci贸n de que estamos ofreciendo aquello que es m谩s conforme a la dignidad y al destino de la persona humana.

Ese sello cristiano, junto a las convicciones expresadas en nuestro proyecto institucional, y el discernimiento que otorgan la reflexi贸n y el ejercicio cotidiano de las virtudes, son tres rasgos que definen el estilo universitario de la Austral, y deben brillar frente al relativismo moral, que con frecuencia lleva consigo volubilidad en la conducta, confusi贸n de ideas y crisis de identidad.

A lo largo de toda la historia, el impresionante testimonio que han dado aquellos que han muerto por defender la verdad, ha sido un gran argumento para demostrar que por esa verdad vale la pena vivir. Ahora no se avizora ese extremo del martirio corporal, pero en cambio son manifiestas las discriminaciones en lo intelectual: ser ignorados, ser aislados o ser burlados.

De todas maneras institucionalmente seguiremos expresando nuestro pensamiento de tal modo que finalmente lograremos 鈥揺n compa帽铆a de muchos otros que hacen lo mismo- reintroducir en la cultura unos valores m谩s perfectos, nutridos de la estimaci贸n completa de la dignidad de cada persona, la igualdad de todos ante Dios, la aut茅ntica concepci贸n de la libertad y la primac铆a de la caridad.

Participar en la creaci贸n y en la gesti贸n de la cultura con esas ra铆ces se presenta como una forma de enriquecer y ennoblecer la sociedad. Quienes trabajamos o estudiamos en esta Universidad sentimos la responsabilidad de ser actores dentro de esa minor铆a creativa que quiere gestar una cultura acorde con lo que realmente conviene al var贸n y a la mujer.

Un primer impulso viene dado por nuestra concepci贸n integral de la persona -cuerpo, intelecto y esp铆ritu- que pone en primer plano el porqu茅 de la veneraci贸n hacia la vida humana desde su concepci贸n hasta su muerte natural; del desvelo por la mejora de las condiciones de vida materiales y espirituales de todos, empezando por los m谩s necesitados; de la difusi贸n de una actitud positiva hacia el trabajo constante e intenso; de la convicci贸n de la riqueza de un proyecto de vida equilibrado donde el amor sea el principal componente.

Nuestra aportaci贸n universitaria a la creaci贸n de la cultura es un proceso rico, variado y constante. Cada conocimiento que alcanzamos, compartimos o transmitimos, si se hace acompa帽ado de la impronta cristiana es un manantial de agua fresca en la convivencia social.

Algunas de las tareas acad茅micas y asistenciales que ahora se desarrollan en la Austral, hacen referencia m谩s directa a lo que San Josemar铆a defin铆a como 鈥渉acer nuevo al mundo y darle su modernidad鈥, porque dan respuesta a los grandes anhelos despertados por las crisis del presente: el observatorio de la calidad de la televisi贸n, las investigaciones para profundizar en la educaci贸n para el amor, el proyecto para agregar valor y valores a la cadena de la moda, la formaci贸n en una gesti贸n eficaz y 茅tica de los gobiernos locales, los estudios sobre el dolor humano, la atenci贸n sanitaria y el apoyo escolar que brindamos a poblaciones carenciadas.

Como s铆ntesis de todo lo anterior, podemos decir que se trata de que ayudemos a redescubrir la caridad por encima del escepticismo y del miedo, lo que supone un in茅dito horizonte que aleja la pesadilla de la violencia que el hombre infringe al hombre, por la fuerza, las ideas o el dinero. La caridad posee una potencia imparable como creadora de cultura: no hay coraz贸n ni entendimiento que no la busque.

En ese sentido, podemos ser portadores de una gran energ铆a renovadora. Una Universidad como la nuestra, donde, con pleno respeto a las creencias de cada uno y dentro de las limitaciones personales, la fe se vive y la caridad se experimenta, es un ambiente muy propicio para hacer sumamente atractiva la propuesta que ofrecemos a la sociedad de nuestro tiempo, y que renovaremos en este Curso Acad茅mico 2007 que ahora declaro inaugurado.

Buenos Aires, 12-III-07