Columnas

¿Qué buscan las nuevas generaciones en el mundo laboral?

Ping-Pong al Profesor Juan Daraio, Profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales

¿Qué desafíos enfrentan los Gerentes cuando tienen equipos de trabajos conformados por la nueva generación de jóvenes?

El desafío más importante en este momento es articular generaciones que tienen hábitos y visiones del mundo radicalmente distintas. Las nuevas generaciones no trabajan por el deber mismo de trabajar, sino que hay una búsqueda de sentido diferente.

La gente más grande no se pregunta si tiene o no tiene que hacer determinadas cosas, mientras que los jóvenes se preguntan: “¿por qué estoy haciendo esto?, ¿para qué?, ¿cuál es mi contribución?, ¿qué valor me agrega?, ¿qué bien estoy haciendo?, ¿cuál es mi tiempo, y el tiempo de la empresa?”. De ahí para abajo se desencadena esta ruptura en brechas más hondas.

El concepto de “lealtad a la empresa” al que están acostumbrados los mayores es algo que los jóvenes ya no compran por haber visto las deslealtades de otros tiempos. El concepto de lealtad para ellos supone otra cosa, no se basa en lo institucional, sino en lo personal, en un vínculo mucho más profundo.

¿Podemos decir que se está transformando el mundo laboral?

Lo que se está transformando es el mundo de las relaciones, de la familia, de las ciencias, de las artes, el mundo en general. Entonces lo lógico es que el mundo laboral también cambie. El cambio no viene del mundo laboral, sino que viene de otros lados y el que recibe el influjo más fuerte es el laboral. No es un cambio que esté definido.

Alguna respuesta para resolver los conflictos generacionales que se dan hoy en las organizaciones…

Los nuevos jóvenes no se asumen a sí mismos como recursos. Creo que tiene que haber un balance al que todavía no llegamos: por ahora tenemos el foco muy puesto en los resultados, y menos en las personas. Yo no diría de poner el foco en las personas exclusivamente, pero me parece que sí tiene que haber una combinación de resultado, vinculado a la contribución personal. Es decir, que aquellas personas que trabajan sientan que eso que hacen les suma en lo personal, que realmente cobra un sentido particular, un significado específico para su propio desarrollo.

¿Qué tipo de liderazgo necesita en una empresa un joven de la nueva generación?

Lo que nosotros vemos en la Universidad, y también en el ambiente laboral de los jóvenes, es que la relación ya no es de liderazgo respecto de un cargo, de una institución o de una marca. La relación es personal. Lo que se está demandando en el fondo es la construcción de una relación profunda, que no significa ser “compinche”, ni necesariamente “amigotes”, pero sí amigos. Amigos en el estricto sentido de la palabra. Tiene que haber búsqueda interpersonal del bien de ambos.

Los chicos no responden a alguien en quien no confían; o por lo menos, no lo hacen con la plenitud con la que podrían, el resultado es que cuando falta confianza no ponen el máximo del talento personal, o el esfuerzo en el desarrollo de ese talento, o la involucración del mismo en la labor.

El liderazgo que se necesita es el “liderazgo relacional”. Un chico generación Y sólo reconoce la autoridad de aquella persona que se ocupa de él, que quiere su bien.

¿Qué demandan realmente los jóvenes en el mundo de la empresa y también en un aula universitaria?

Demandan no ser juzgados, necesitan señales de que realmente se están ocupando de ellos. A partir de ahí cuajan otras muchas cosas.

En el aula universitaria los profesores tenemos que estar más preocupados porque los chicos aprendan que por los contenidos que tenemos planificados para dictar. En la medida en que hay respeto y confianza viene la apertura personal. Si uno busca la madurez del joven para que se haga cargo de sus circunstancias, ese respeto y espacio supone en el inicio no juzgarlo. La construcción de la relación docente alumno es no juzgar. Lo más importante de este tiempo es recibir al otro como viene, sino no hay ayuda, no hay proceso educativo, no hay mejora, no hay confianza.