El desafío de la ecología familiar frente a una ancianidad sustentable

Investigación doctoral en curso a cargo de la Mag. María Dolores Dimier de Vicente.

Los vínculos intergeneracionales nutren e impactan en el ambiente familiar promoviendo un ámbito ecológico que fortalece y preserva a cada uno de sus miembros, asegurando las mejores condiciones para su desarrollo personal.  Entendiendo por sustentabilidad,  el equilibrio que puede lograrse entre los seres y los recursos con los que cuenta en su entorno, una ancianidad sustentable se vale de las mejores potencialidades a fin de promover una acción armónica en la humanidad. La explotación de dichos recursos lejos de agotarse, se potencia, logrando alcanzar las más altas cotas de satisfacción de las necesidades humanas. Por lo tanto, un desarrollo sostenible implica el respeto por la integridad personal y el cuidado de la vida al afirmarse en principios y valores éticos en el marco de una visión ontológica humana.

En la sociedad contemporánea en la que se exalta la posesión y la producción, se corre el riesgo de desvalorizar la capacidad del adulto mayor de aportar y contribuir a la sociedad, condenándolos al rechazo o la exclusión. Si bien es una etapa de la vida en la que prima una crisis profunda de identidad debido a la pérdida de algunas capacidades, habilidades y bienes que lo imposibilitan en muchos casos de gozar de cierta autonomía, se podría entender que lejos de esta visión negativa de una realidad vital, exige descubrir y afirmar el insustituible aporte para el futuro de las futuras generaciones. Exige indagar acerca de las estrategias de afrontamiento, los proyectos personales y las redes de apoyo, frente a los sentimientos de infelicidad, de soledad y de privación de serenidad espiritual, que impulsan a la despersonalización o desintegración personal, familiar y social.

El valor del capital humano maduro como patrimonio de experiencia y conocimiento, y su trascendencia intergeneracional como creación de riqueza, se sustenta simultáneamente en la capacidad de aprendizaje entre distintas generaciones en las diferentes etapas de la vida. Implicará trascender una cultura alejada del paradigma de la productividad y la competitividad, logrando armonizar la reciprocidad entre la protección y la autonomía, la capitalización del conocimiento de la vida, la experiencia y el prestigio que se ha sembrado en una larga trayectoria vital. La preminencia y soberanía radical y natural de la familia como genuina comunidad de amor y solidaridad, por sobre la unidad jurídica, social y económica que pudiera obedecer a una interpretación social, exige nuevos estilos de vida del adulto mayor se enfrenta con las exigencias que les plantean las familias de sus propios hijos, y en muchos casos, de responder al cuidado de sus padres ancianos incapacitados debido al aumento de la esperanza de vida.

Colocarse frente a los nuevos desafíos que plantea este siglo, exige conservar una especial consideración a la crisis por la que transitan el adulto mayor y su familia frente a su finitud, ante la búsqueda de un desarrollo humano sustentable como una oportunidad de autorrealización encaminada a la plenitud personal que rebosará en la ecología familiar por su contribución familiar y social.


 

El derecho a la vida de familia

Alcances del derecho a la identidad en los niños nacidos por técnicas de procreación médicamente asistida.

Investigación doctoral en curso a cargo de la Mag. Lorena Bolzon.

 

Los niños nacidos por técnicas de procreación médicamente asistida si bien viven con el o los padres que los han encargado, no conocen su verdadera identidad, viven ―muchos de ellos― toda su vida, con una identidad y con una falsa vida privada, aun cuando ellos no son conscientes de tal falsedad.   El niño vive en una mentira construida por los padres de encargo o sociales que no están siquiera obligados a decirles a sus hijos la manera y el modo de cómo han llegado a este mundo.
Esta falsedad mantenida desde el nacimiento impide que el niño  pueda recurrir a una defensa legal que le permita conocer sus orígenes, pero lo que es peor lo priva, aunque lo desee, de conocer y mantener una relación afectiva con su familia biológica.
Un sinfín de costumbres e historias familiares se transmiten de generación en generación no por un linaje genético sino por el contacto humano y vivencial entre miembros de una misma familia. Si el niño nacido por técnicas de reproducción asistida no tiene derecho alguno a esa vinculación, sin ninguna duda perderá parte de la cultura y tradición familiar que por su propia dignidad le pertenece . Y aunque esta historia pueda ser sustituida por su inclusión en un nuevo núcleo familiar dándole una nueva historia, esta no puede de por si cubrir la identidad cultural sustraída deliberadamente por el ocultamiento de la verdad.


Estudio sobre Matrimonio y Familia

Marzo 2015

El Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad realizó su primer estudio de campo en Argentina sobre “La familia ante el siglo XXI”, en el año 2000. La experiencia se repitió en el 2005, con pocas variantes. La crisis económica de esos años condicionó las respuestas, dándoles un razonable tono de preocupación sobre las necesidades básicas que se había hecho difícil satisfacer, pero no presentó cambios en lo esencial de los conceptos propuestos a consideración del público.

Se dejaron transcurrir 10 años en el convencimiento de que era un plazo más que razonable para evaluar comparativamente los resultados, pero sobre todo, frente a un período político de muchas contradicciones en el tema. Mientras por un lado se apoyó la maternidad con subsidios y atención sanitaria, prácticamente se liberó el aborto a través de diferentes subterfugios. Salvo contadas excepciones, no se potenció el crecimiento de la oferta de trabajo, pero se otorgaron beneficios económicos sin obligación de una contraprestación que hicieran de esos beneficios una retribución y no una dádiva, lo que debilitó valores como la laboriosidad, la ética, el sacrificio, la colaboración o trabajo en equipo. El matrimonio fue atacado en su esencia con una reforma del Código Civil, que si bien recién está entrando en vigencia en un futuro próximo, a través del debate dinamitó definitivamente algunas de sus características esenciales. Uno de los hechos de esta década que pensamos podía haber influido directamente en la concepción de la familia en la sociedad, fue la campaña que terminó con la ley de matrimonio sin restricción del sexo de los contrayentes. Durante un período bastante importante, los medios de comunicación privados, opositores y oficialistas, se alinearon (posiblemente por única vez) en una campaña en la que no cabía otra opinión que la “políticamente correcta”.

Hecho este trabajo, lo presentamos prácticamente en bruto y lo proponemos a la sociedad y la academia, para que juntos discutamos sus resultados. Proximamente pondremos a disposición nuestras conclusiones, aquí sólo exponemos algunas claves.

Mag. Carlos Camean Ariza | Director del ICF


Bases para la elaboración de políticas familiares en la Argentina

La investigación realizada confirma que la promoción integral de la familia desde las políticas públicas es el único modo de garantizar el desarrollo socio-económico sustentable de una Nación. La existencia de políticas de estado es una característica que diferencia a las democracias de los países más desarrollados. Las mismas sirven para fijar bases institucionales sólidas en la construcción de una Nación.


Los argentinos opinan sobre la familia

Diciembre 2005

El Instituto de Ciencias para la Familia ha realizado una actualización de la encuesta. “La Familia en el siglo XXI”, donde se refleja la opinión de los argentinos sobre lo que consideran el bien más importante de la sociedad. La consulta, desarrollada en el mes de noviembre de 2005 por la encuestadora Gallup, se concretó con las mismas preguntas de hace 5 años.