Cada vez son más las escuelas y las familias que dan pasos hacia una educación sexual integral real, concreta y efectiva. El contacto frecuente con escuelas preocupadas por estos temas, nos ha permitido reflexionar acerca de la gran diferencia motivacional que existe entre estar dispuestos a dar ESI porque “hay que hacerlo” o identificar el potencial infinito que la ESI puede desplegar. Esta última actitud es la que consigue conectar con lo más importante: la profunda huella que la educación sexual es capaz de dejar en la vida afectiva, el futuro y la salud integral de niños, niñas y adolescentes.

Para transformar el proyecto de educación sexual en una institución educativa, el primer paso es tomar conciencia de la importancia de abordarla de modo “integral”. La evolución y ampliación del concepto de salud es una referencia para movilizar la reflexión educativa: ¿cómo llevar a las aulas en el día a día una educación sexual orientada a promover la salud? La ESI está llamada a promover la salud sexual y reproductiva, la salud psicoemocional, la salud vincular y afectiva, la salud espiritual y la salud social.

Por esto, Integral es una palabra cargada de significado y se expresa en una doble dimensión: posee una mirada abarcativa de las distintas dimensiones de la persona y, a su vez, se refiere a la relación inclusiva que necesita: familias, escuelas y agentes sociales trabajando juntos. La ESI, a la luz de la ley 26.150, requiere ser adaptada al contexto social de los y las estudiantes, a los valores e idearios específicos de cada institución, de cada familia y de cada persona. Asimismo, es importante asumir ciertos parámetros generales, propuestos por los lineamientos internacionales, para garantizar un acceso de calidad a la educación. Estos puntos comunes indican que debe ser: científicamente precisa; gradual y adecuada a la etapa del desarrollo; con base en un currículo, los derechos humanos y la igualdad; relevante, adecuada al contexto y capaz de desarrollar las aptitudes necesarias para elecciones saludables..

Dimensionar el impacto de esta educación es, sin duda, un paso hacia una actitud de apertura, ilusión y compromiso para que la salud integral pueda ser, para cada niño, niña y adolescente de América Latina, una realidad que haga efectivo su derecho a vivir mejor y a alcanzar la plenitud en su proyecto de vida.

Organiza:
Escuela de Educación
Contacto:
María Sol Reverendo - mreverendo@austral.edu.ar - (5411) 5239-8000 Interno: 7532 / 7020 | (54 0230) 438 7532
 
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