La metodología de enseñanza de la Maestría en Derecho es eminentemente práctica y participativa, con la utilización del método del caso.

Se procura construir el aprendizaje sobre la experiencia de los participantes, de modo tal que se les permita aprender tanto del material entregado previamente como de sus puntos de vista, y defiendan el análisis logrado. Se busca elaborar una síntesis entre las opiniones de los profesionales asistentes al curso y naturalmente del profesor, quien dirige la clase.

Los profesores buscan involucrar a la mayor cantidad de participantes en el desarrollo de la clase transformando la misma en un debate de diversas opiniones y en la búsqueda de la solución del caso.Asimismo, éstos moderan la participación, cediendo la palabra a los participantes orientando la intervención de éstos, haciendo preguntas, ordenando los comentarios y aportando su experiencia y puntos de vista sobre el asunto.

Las clases finalizan con una sistematización de las conclusiones alcanzadas durante el estudio, aún cuando éstas puedan ser diversas y contradictorias y en su caso con la debida concreción conceptual del tema tratado.

El óptimo aprovechamiento de las clases y del tiempo académico demanda de los alumnos la lectura y estudio previo del material y de los casos entregados.

La enseñanza del Derecho, desde un ángulo distinto

La Facultad ha sido pionera en Argentina y en todo el mundo de habla hispana en el uso de métodos de enseñanza activos y participativos, y en especial el método del caso, tanto a nivel de posgrado, donde comenzó a utilizarlos en el área del Derecho continental, y donde se aplica en dos tercios de las clases, como a nivel de grado, donde es unas de las pocas instituciones latinas que los usa de modo intensivo.

En virtud de lo anterior, su cuerpo de Profesores emplea distintas variantes del método socrático en la educación jurídica. En concreto, en el método del caso se utilizan una multitud de variantes pedagógicas, partiendo de un tronco común que la propia Facultad desarrolló y adaptó al Derecho Continental a partir de las metodologías pedagógicas utilizadas en las Law Schools y en las Business Schools estadounidenses.

De esta manera, en todas las actividades educativas de la Facultad se procura llevar a la práctica los tres principios postulados por Christopher C. Langdell, el Decano que revolucionó la Harvard Law School y la entera educación jurídica estadounidense, cuando en 1870 comenzó a enseñar con el método del caso:

1) que los esfuerzos del alumno sean paralelos a los del profesor;

2) que el estudio sea de tal modo que se obtengan los beneficios más grandes y duraderos; y

3) que las clases sean de tal modo que sea mejor para el alumno asistir que quedarse en casa leyendo un libro de texto.

¿Qué es el método del caso?

A la luz de lo expuesto, y asumiendo como base indispensable un profundo conocimiento de los aspectos teóricos y de la estructura normativa de las distintas instituciones jurídicas, el método del caso consiste en analizar decisiones judiciales y casos hipotéticos situacionales, evaluar las distintas alternativas de solución que se presentan y tomar decisiones sobre el mejor camino a seguir.

Por ello, la enseñanza jurídica de la Facultad pone fuerte énfasis en entrenar a los estudiantes en el razonamiento jurídico, la investigación de las fuentes para tomar decisiones y en las habilidades de escritura y de expresión de sus argumentos e ideas.

Disponerse para el debate mediante el análisis previo

La metodología del caso es exigente para alumnos y para profesores. El óptimo aprovechamiento de las clases y del tiempo académico demanda de los estudiantes la lectura y estudio previo del material y de los casos entregados. En cuanto a los profesores, el método del caso es demandante pues requiere por parte de ellos la preparación cuidadosa del material y de los casos y el desarrollo activo de la clase.

En los posgrados, el modo habitual de realizarlo comienza por un tercio del tiempo de las sesiones a que el profesor exponga y debata con los estudiantes los lineamientos teóricos fundamentales de la institución jurídica en análisis, que todos ya han estudiado previamente de los materiales. Se aborda la doctrina, pero no “teóricamente”, sino en análisis crítico, buscando fundamentos, razones, aplicaciones, fortalezas, debilidad, necesidades de evolución…

Todos enseñan, todos aprenden

Luego de estudiar el material se pasa al método del caso, que ocupa dos tercios de la sesión dedicada a cada tema. En el mismo se procura construir el aprendizaje sobre los conocimientos y la experiencia de los participantes, de modo tal que se les permita aprender tanto del material entregado previamente como de los puntos de vista de otros cursantes, y no sólo del aporte que pueda hacer el profesor, como en el sistema de clases magistrales.

Siguiendo la idea romana de que de los hechos surge el Derecho, el método reclama que, ante una situación fáctica determinada, se indague por los principios que vertebran soluciones adecuadas a la misma, analizándolos críticamente para ver cuáles responden a lo que las circunstancias necesitan.

El debate sobre aplicaciones específicas del Derecho y sobre hechos concretos que solicitan una solución conduce, asimismo, al involucramiento de todos con las instituciones en análisis. Esto se debe a que se pone en juego la persona toda, con su inteligencia y su afectividad, y conduce a que se comprendan mejor los principios del Derecho al verlos en operación y a que no se olviden los elementos que se han analizado y debatido.

¿Qué es un caso?

El caso consiste generalmente en una sentencia judicial o en un relato situacional, que está usualmente basado en datos y circunstancias reales. Otras variables del método involucran clips de películas, demandas y contestaciones reales, situaciones de asesoramiento extra-contencioso, etc.

En ocasiones los profesores dan todo un catálogo de preguntar previas para el análisis del caso, y en otros momentos lo discuten directamente, dejando al estudiante que se enfrente solo al problema, sin caminos delineados previamente.

Trabajo en grupo y debates en conjunto

El análisis de los casos se realiza primero en grupos reducidos, de cinco a ocho personas, para luego ser discutidos en sesión plenaria de toda la clase, dedicándose aproximadamente una hora a la discusión en equipos y una hora y media al debate conjunto.

El trabajo en equipos es esencial en la adaptación del método del caso anglosajón realizada en la Facultad, ya que permite multiplicar exponencialmente la participación de todos, y enriquecerse enormemente de las visiones de los demás, creando el hábito del trabajo cooperativo, tan necesario en el mundo de las profesiones jurídicas.

Tanto en el trabajo en equipo, como en la sesión de discusión con la clase en pleno, los profesores buscaninvolucrar a la mayor cantidad de participantes en el desarrollo de la enseñanza, transformando la misma, a partir de preguntas, en un debate de diversas opiniones sobre los aspectos fácticos y jurídicos de la situación en estudio y entrenándolos en la búsqueda de la mejor solución del caso.

Resultados: capacidades analíticas y de toma de decisiones

La metodología educativa basada en estudiar la teoría para aplicarla en los casos desarrolla en los estudiantes del LL.M. un profundo sentido crítico en el análisis de las instituciones y de las situaciones del mundo del Derecho. Esto produce que se instaure en ellos una acendrada mentalidad jurídica crítica, que los lleva a analizar con rigor científico y profundidad y resolver con naturalidad una multitud de problemas jurídicos complejos.

El método del caso, así entendido, se ha comprobado que es una herramienta excepcional en la formación práctica como entrenamiento en el razonamiento y la argumentación jurídicas, y ha sido aplicado con excelentes resultados en el seno de la Facultad desde hace casi veinte años, tanto a nivel de posgrado, en nuestras Maestrías y Especializaciones, como a nivel de grado, en nuestra carrera de Abogacía.

Por eso, como pueden testimoniar todos quienes lo han realizado, haber estudiado Derecho en la Universidad Austral es una experiencia única e inolvidable, que marca y transforma profundamente, que renueva y modifica los modos de acercarse al fenómeno jurídico y a la actividad profesional.

Destrezas que sobresalen luego de este entrenamiento

Algunas de las destrezas sobresalientes que los estudiantes del LL.M. adquieren en la Facultad a partir de la aplicación constante del análisis, la discusión conjunta y la toma de decisiones a que los lleva el método del caso son las siguientes:

  • Integración de un profundo conocimiento teórico del Derecho con la práctica profesional y las habilidades propias del jurista.
  • Alto grado de capacidad analítica y argumentativa, a partir de la discusión de entre 300 y 400 casos hipotéticos y sentencias judiciales.
  • Marcada aptitud para la resolución creativa de los problemas jurídicos, fomentada por la redacción de decenas de informes, dictámenes y escritos.
  • Disposición para adaptarse rápidamente a los constantes cambios del mundo del Derecho.
  • Capacidad de promoción en forma permanente de debates interesantes, enriquecedores y de alto nivel jurídico.
  • Amplitud para la comprensión de temas abordados en el ejercicio profesional.
  • Mayor seguridad ante el cliente, que le permite un mejor desenvolvimiento en la solución de conflictos.
  • Mayor predisposición para aceptar casos más complejos, con una visión más amplia que le permite tomar decisiones más acertadas.

Por ello enorgullece que, luego de este entrenamiento en el pensamiento y la mentalidad jurídicas, la práctica totalidad de los egresados de grado y posgrado han logrado posicionarse como abogados expertos en las áreas del Derecho que han elegido.

En efecto, como lógico resultado de la notable formación teórica y práctica que se brinda a los estudiantes, la Facultad recibe permanentemente pedidos laborales de estudios jurídicos, de empresas y de instituciones del sector público.

De esta manera, se encuentran trabajando en los estudios líderes del país, tanto en Buenos Aires como en las principales capitales del interior, en estudios jurídicos y en importantes empresas nacionales y multinacionales y en cargos relevantes de la administración pública y del poder judicial, o en el exterior, usualmente en estudios jurídicos internacionales.