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Nos comunicamos con Sebastián, quien se hizo un espacio para contarnos cómo lleva su vida de estudiante de Ingeniería y jugador de rugby profesional.

¿Cómo conciliás la carrera y el deporte?
A medida que va pasando el tiempo se fue haciendo un poquito más difícil. Es un gran sacrificio de estudiar solo porque voy a contramano de todos mis compañeros pero ahí es donde pido ayuda y encaro la lucha personal en cada examen. Me quedan cursar 9 materias para terminar y la facultad me banca: puedo rendir al volver de los viajes o en fechas especiales. Igual, tengo que estudiar como cualquiera, y hacerlo solo no es nada fácil. Lo bueno es que yo arreglo las fechas con cada profesor y ellos tienen muchas ganas de ayudarme. Sin su ayuda hoy en día no podría estar estudiando y llevando a cabo las dos cosas. Voy a estar agradecido a la facultad y a los profesores siempre.

¿Por qué elegiste Ingeniería Industrial?
Me gustaba la carrera y mi papá es Ingeniero Industrial y me transmitió esa pasión por la carrera.
Estaba entre Ingeniería, Economía o Administración de Empresas. Y me pareció un desafío mayor estudiar Ingeniería. Me terminé inclinando por Industrial.
Arranqué en la UCA y después por tema de horarios y entrenamientos se me hacía muy difícil ir hasta Puerto Madero y como la Austral se mudó a Pilar, me quedaba más cerca y en contra del tráfico. Estoy muy contento con el cambio que hice.

¿Qué te dice la gente cuando ve un futuro ingeniero haciendo deporte profesional?
Los chicos de Jaguares y Pumas me alientan a seguir estudiando y mis amigos también. Me dicen que está buenísimo que pueda estudiar jugando al rugby profesionalmente. Es algo que toda la vida quise. A medida que me fui adentrando el deporte, ya tenía la carrera bastante avanzada y sigo sin permitirme abandonar. La gente me alienta mucho y está bueno (siendo humilde) ser un poquito de ejemplo para que la gente vea que se puede hacer las dos cosas.

¿Cómo te ves en un futuro a nivel profesional?
Aspiro a seguir jugando al rugby un par de años más hasta que empiece mi vida como ingeniero profesional.

¿En qué ámbito te imaginás trabajando?
Tal vez en una empresa, tal vez haciendo algo por mi cuenta, o asociándome a alguien. Todavía no lo tengo definido. Faltan varios años pero lo que si sé es que la facultad me ha dado varias herramientas para desenvolverme de otra manera en el ámbito profesional.

¿Querés dejarle un mensaje a los estudiantes que también hacen deporte?
Que no larguen el deporte ni la carrera que las dos cosas son compatibles. Es algo que va a requerir un poco más de esfuerzo y sacrificio pero yo no lo cambio por nada. Tengo hoy en día muy poco tiempo libre e igual no lo cambio por nada. Después, la satisfacción en el día que me reciba va a haber valido la pena. Y ya valió la pena el esfuerzo que estoy haciendo y te diría que tener la agenda ocupada te ordena y no perdés el tiempo. 
Hacer deporte te despeja la mente. Si querés, podés. Los aliento a que no larguen porque las dos cosas están buenísimas y se pueden hacer a la vez.

Con dos carreras completamente distintas, el joven de 25 años desea seguir cumpliendo con las exigencias de las dos y sabe que para lograrlo es necesario recibir el apoyo de la universidad.

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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.