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¿Tiene la crisis en Turquía motivaciones puramente económicas? No. Las consecuencias que la crisis traerá, ¿impactarán en Medio Oriente? Sí. Una lectura de Said Chaya, analista internacional especializado en Medio Oriente y profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral.

Turquía está envuelta en una crisis económica que ha impactado también en otros países emergentes y la Unión Europea, pero, ¿es esta situación únicamente el resultado de los vaivenes de los mercados? El profesor de la Escuela de Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Austral y analista internacional especializado en Medio Oriente, Said Chaya, efectuó un análisis:

  • CONTEXTO INTERNO. Recep Tayyip Erdogan ganó las elecciones presidenciales en Turquía manteniendo un discurso hostil hacia el mercado y remarcando la necesidad del control político de las instituciones monetarias. Tras su confirmación en las urnas, obró como dijo: nombró a su yerno ministro de Finanzas, el nombramiento del gobernador del Banco Central pasó a ser responsabilidad del Poder Ejecutivo a través de un decreto. Erdogan también hizo público su rechazo por los intereses que cobran los bancos tradicionales, en oposición a lo que ordenan preceptos islámicos. Fortalecido por la fuerte victoria en las urnas, haciendo uso de una retórica religiosa que lo ha llevado a él y a su partido al poder desde hace más de una década y tomando medidas tendientes a implementar una política económica poco ortodoxa, el surgimiento de un contexto de desconfianza entre el presidente y los mercados tiene cierta lógica tras su contundente victoria en junio pasado.
  • CONTEXTO EXTERNO. El pastor protestante de nacionalidad estadounidense Andrew Brunson fue detenido en Turquía en 2016, acusado de haber colaborado con Fethullah Gülen en la organización del golpe de Estado fallido de ese año, y de estar vinculado a movimientos kurdos antigubernamentales. El clérigo islámico Gülen está refugiado en Estados Unidos desde 1999. A fines del mes pasado, Trump fue, como siempre, explícito en sus medidas: avisó en Twitter que sancionaría a Turquía por tener “de rehén” a Brunson. Primero se congelaron activos de algunos ministros y finalmente impuso importantes sanciones económicas. El hecho es inédito, dado el hecho de que Estados Unidos y Turquía estaban en buenas relaciones y son aliados en OTAN. Esto generó enorme desconfianza en los inversores.
  • CONCLUSIÓN. Trump sabe como organizar exitosamente este tipo de salidas con alto nivel mediático, pero también Erdogan tiene experiencia en poner a su favor contextos desfavorables; un ejemplo de ello fue el intento de golpe de Estado, que derivó en un fortalecimiento de su figura. La campaña que Estados Unidos ha organizado en su contra ha sido convertida en un “compre nacional”, llamando al boicot de los productos norteamericanos. En el contexto regional, Turquía redoblará su apoyo a Irán, condenando las sanciones impuestas a Teherán tras la salida de Washington del acuerdo nuclear. De esta manera, se acercará vertigiosamente al enemigo más importante que tiene Trump en Medio Oriente.
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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.