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DSCN1642Por: Santiago Catalán Pellet

Actualmente, el avance de la tecnología y la súper especialización, entre otros factores, han contribuido a la fragmentación de la atención médica, alejando al paciente del médico de cabecera o generalista. En este sentido, resulta imprescindible revisar las estrategias de capacitación con el fin de formar médicos que puedan responder a las necesidades de salud de la población.

En otras palabras, el avance de la tecno-ciencia debe traducirse en resultados asistenciales reales. De nada sirve tener el último tomógrafo o resonador si no generamos el pensamiento medico crítico para abordar los problemas de los pacientes. En ese marco se aspira a una formación integral de médicos clínicos que estén capacitados para abordar el cuidado de la salud de las personas, la atención de la enfermedad, la rehabilitación y el acompañamiento de la comunidad en un tránsito ordenado por los distintos niveles de atención.

Con su complejidad creciente y delegación gradual de responsabilidades, la residencia de clínica médica es el único sistema de formación intensiva que permite desarrollar la formación integral del profesional para su desempeño responsable y eficiente, con un alto nivel científico, técnico y ético. La realidad sanitaria local y nacional hace necesaria la formación de médicos con conocimientos integrales en distintas especialidades, capaces de asistir enfermos con patologías de diversa complejidad, instruir en la prevención y promover la salud de la comunidad a la que sirve.

En este contexto, con la ambición de generar espacios de formación médica integral, desde el comité de docencia e investigación Hospital Municipal Rubén Miravalle de Lincoln y gracias a la gestión del Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires, se le dio espacio a “Quiero ser residente”. Se trata de un programa que busca fortalecer la estructura formadora del sistema de residencias para profesionales de salud alejados de las grandes ciudades, promoviendo la equidad en el acceso a la formación y a condiciones educativas y de trabajo adecuadas para la capacitación en servicio.

Con la necesidad de ofrecer excelencia en la formación médica, se logró un convenio con el Hospital Universitario Austral (HUA) para complementar la formación médica de los futuros residentes del Hospital de Lincoln, basado en rotaciones por distintos servicios del Austral. El convenio de reciprocidad consta en la participación de los médicos residentes de Lincoln en rotaciones en servicios destacados del HUA, como la unidad de terapia intensiva o la unidad coronaria, así como en distintas especialidades de la medicina interna, a elección del residente. Este convenio permite replicar el modelo formativo, al acceder al programa de residencia basado en clases diarias, ateneos y lectura crítica de artículos.

En el marco de la reciprocidad, Lincoln ofrece a estudiantes de medicina, residentes o médicos formados en la Universidad Austral la rotación en medicina rural o en Atención Primaria de la Salud (APS). Además del Hospital General Rubén Miravalle, la estructura sanitaria de Lincoln consta de ocho unidades sanitarias y cuatro centros de atención periférica (CAPS). En el último año la demanda de consultas en las unidades sanitarias aumentó más de 20 por ciento. En cuanto a los números, 33.500 pacientes fueron atendidos en los CAPS, 40.500 en las ocho unidades sanitarias, y en el Hospital, 60.500 adultos en consultorios externos y 16.000 en pediatría. A su vez, hubo 11.000 consultas de guardia externa, con 2270 internaciones de adultos y 460 internaciones pediátricas. En los distintos pueblos que rodean a Lincoln surge entonces un marco ideal para aprender una APS de calidad y de manera recíproca ofrecer un servicio a la comunidad, tan demandante de profesionales médicos de adecuada formación.

En el marco de las rotaciones en APS también se ofrece alojamiento a los posibles rotantes durante su estadía en Lincoln. Nos comprometemos a trabajar en equipo, sobre la base del trabajo y el sacrificio, en aras de crecer académicamente y así fortalecer una verdadera medicina federal.

El beneficio es mutuo, ya que el convenio aporta al medico el contacto con hospitales escuela de jerarquía, permitiendo a su vez que vuelque ese aprendizaje en su actividad diaria en los centros de atención periférica de su localidad. De esta manera, tendrá la capacidad de resolver el caso de un paciente crítico o bien la derivación a centros de mayor complejidad.

Los rasgos fundamentales del residente deben ser: idoneidad profesional e integridad personal, responsabilidad y compromiso con su trabajo, solidaridad con el equipo de salud, rol activo en su labor, cuidado y respeto de la vida humana y de la dignidad de la persona.

La residencia hospitalaria de Clínica Médica en Lincoln debe ser el inicio de la integración y participación activa de los médicos del interior en una medicina federal y de calidad; en pos de lograr la excelencia en todos los espacios de nuestro país en beneficio de los enfermos.

La derivación a los centros de alta complejidad a veces no sucede exclusivamente por la falta de aparatología (RMN, TAC, etc.), sino porque durante años la formación médica fue exclusiva de las grandes urbes alejando la posibilidad de abordar el paciente complejo. Estoy convencido que la creación de la residencia atenta contra ese modelo, generando una mejor medicina para las poblaciones más vulnerables.

Fuente: Telám

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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.