Compartir

d4924f9b3bac8af5fa287ed540ef9f41_400x400[1]Por Juan Pablo Cannata
Profesor de Sociología de la Comunicación en la Universidad Austral.

Al estudiar los medios, no deja de llamarme la atención una paradoja que revela la influencia del periodismo: frecuentemente, se critica la superficialidad de las coberturas informativas, y luego se emiten juicios basados en esas noticias.

En Argentina, la figura del Papa ha quedado secuestrada por una discusión local en la que diversas posiciones tironean de la envestidura pontifical para apropiarse de ella, traspasando mucho más que los límites del buen gusto. Esta dinámica emerge de los medios y derrama sobre las conversaciones familiares y sociales, contaminando la visión sobre la misión del Papa e intoxicando el ambiente con intrigas y sospechas artificiales.

La información cotidiana obedece a una lógica de construcción intelectual que privilegia ciertos elementos. Para muestra, valga un botón. El conflicto entre la reunión del Papa con Hebe de Bonafini (cercana a Kirchner) y el supuesto encuentro denegado a Margarita Barrientos (referente social que apoya a Macri) fue una fabricación mediática: la historia del fallido saludo con Barrientos data del 2013. Sin embargo, eso no impidió superponer ambas cosas y reprochar una “parcialidad manifiesta”.

De nada valieron aclaraciones y explicaciones pastorales. Una vez consolidado el conflicto, los matices quedan desautorizados. Una vez establecido el marco político de la mirada vernácula, no caben reflexiones sobre que las acciones del Papa deben interpretarse desde sus propios ojos, su misión y su perspectiva pastoral: “recibo a una madre a la que le mataron dos hijos”; “nunca supe que Barrientos estaba en la plaza de San Pedro”.

El periodismo es lo que es y así cumple su misión. Pero, quizá sería conveniente seguir el consejo que el padre Lombardi brindó en una entrevista con una FM argentina: “Todos tenemos la necesidad de entender la verdadera voz del Papa. Tener el gusto de la fuente. De ir a las palabras mismas del Papa”. Mientras tanto, Francisco sigue siendo la figura pública mejor valorada por la gente de su país.

Fuente: Revista Palabra  (España) – edición julio 2016

Compartir
La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.