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Universidad-Austral-comuincacion-mujer-madre-argentinaBetina Suárez, “Beta” para los amigos, es una de las primeras graduadas de la FC (1997). Se define como una mujer con mucho humor. Esposa, madre de dos hijas, empresaria, escritora, emprende la vida con una pasión que desborda. “Trabajo incansablemente y trabajo en lo que me gusta: soy un bicho comunicacional (a veces más bicho, a veces más comunicacional). Dicen que soy práctica, debo serlo, sino no podría hacer todo lo que hago. Funciono a pasión, la tibieza me da pena. Quiero mucho a los que quiero. No le tengo miedo a las cosas nuevas, de hecho me aburro rápido de casi todo. Me enojo fácil pero cada vez me enojo menos y cada vez se me pasa más rápido. Digo la verdad. Me río de casi todo, me gusta compartir con mis amigos y con mi familia. Mi marido dice que soy “intensa”, prefiero creer que es un elogio, pero no estoy tan segura…”

Estudiaste Comunicación, pusiste tu empresa… ¿en qué momento comenzaste a escribir tu blog?

Estudié comunicación y empecé a trabajar en esto antes de recibirme. Hace 15 años que puse mi agencia con una socia (que por suerte estudió Economía) y venimos sobreviviendo a todo lo que pasó en la Argentina en ese tiempo. El blog tiene 8 años, cuando uno tenía que explicar lo que era un blog. Empecé Mujer, Madre y Argentina (MMYA) para poner ahí los textos que venía escribiendo y que se me perdían. Desde el principio subo relatos que describen cómo la maternidad atraviesa las otras facetas de mi vida. Todo esto con un humor ahí, medio al límite, pero lejos de la imagen desbordada. No me gusta la idea de la madre loca, me gusta la idea de la madre con humor, que es otra cosa.

En el blog, además, y de modo natural, utilicé todas las herramientas de comunicación que tengo, de mi trabajo y de mis estudios. Eso, sin lugar a dudas, es un diferencial y los lectores y las marcas que acompañan a MMYA lo perciben y lo valoran.

Después, el blog empezó a leerse y a hacerse conocido, pero lo que no cambió es mi potestad absoluta sobre lo que publico y lo que no y sobre todo, mi horario de escritura: de madrugada, cuando la casa está dormida.

¿Te identificás como una “mommy blogger”?

No exactamente. Cuando empecé ni siquiera existía el término. En mi caso son todos textos originales, propios, no se trata de hacer crónicas o reseñas, son textos que están más cerca de una experiencia literaria que de otra cosa. Por eso creo que pasaron los años y yo sigo aquí. Mi contenido no depende de una plataforma ni de una moda. Ahora, hoy mismo, se podría decir que sí, que MMYA podría estar dentro de esa categoría, pero también en muchas más, algunas sin la palabra “blogger”.

Cuando pase la moda de las “mommy bloggers” yo voy a seguir escribiendo sin tener que cambiar nada de lo que hago hoy.

¿Cómo es el vínculo que se genera con las otras madres que te leen? ¿Qué te da esa experiencia que se desarrolla a través de las redes?

La experiencia al principio me daba miedo. La gente “me conocía”, me reclamaba textos, me contaba sus problemas o me mandaba regalos y yo no sabía bien de dónde habían obtenido mi dirección. Hoy, que estoy mayor, solo me da placer. El intercambio es súper rico, valoro el tiempo y el cariño con el que se refieren a mis textos. Aprecio los comentarios, la paso bien. Escribir es, para mí, entre otras cosas, un espacio de disfrute y que me lean, sin falsa modestia, sigue siendo muchas veces una sorpresa.

¿Obtuviste reconocimiento por el blog?

Sí, muchos. Las marcas se acercan porque la huella digital del blog (y de su ecosistema de redes) es firme, coherente. Muchos medios de comunicación masivos han levantado textos y eso está bueno porque traen más gente al blog. A partir del blog conocí a personas o viví experiencias que de otro modo no hubiera vivido. Actualmente con MMYA soy una de las Voces de Disney Babble en Latinoamérica y formo parte del Stream Team de Netflix en Argentina. De todos modos sigue habiendo en el blog textos exclusivos en donde sigo diciendo todas las barbaridades que se me antojan.

¿Y el stand up? ¿Cómo te lanzaste a hacerlo?

Además de hacer cursos de comunicación constantemente, hago también otros que me mantienen la mano caliente para escribir. De ese modo llegué al de stand up, uno de los que tenía pendientes. Quería aprender la técnica. Después llegó la muestra del curso, y después me fueron invitando y después me empezaron a pagar y a contratar… todo muy rápido. Esto de decir lo que escribo me resulta bastante natural y lo dejo ser, no es una prioridad en mi vida pero es un buen complemento y me divierte hacerlo. Por supuesto que lo hago con el mismo nivel de compromiso y de profesionalismo con el que hago todo el resto de mis actividades. Una amiga, “australina” ella, me dijo el otro día que yo hago stand up hasta en la reuniones de trabajo y desde hace muchos años.

¿Cómo te ves en el mediano plazo?

Espero que más flaca. Ahora en serio, espero publicar pronto mi libro y además, quiero hacer radio. También quiero mantener activo todo lo que hago porque me gusta y porque ahora mismo creo que soy una versión bastante digna de mí misma: logré que convivan en mis días todas las cosas que me gusta hacer. Eso es también, y sobre todo, porque estoy muy bien rodeada. Siempre pensé que una madre podía ponerse pantalones de cuero, pero hasta hace poco pensaba que la empresaria no podía subirse a un escenario, pero parece que sí… Los planetas no chocaron.

Espero, a corto, a mediano y a largo plazo seguir buscando nortes que me apasionen. Es lo que mejor hago porque puedo salir tranquila sabiendo que tengo, además de dos gatos, una empresa y un blog, un hogar fundamental con dos hijas y un marido a los que siempre deseo con locura volver.

Fuente: Facultad de Comunicación

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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.