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Universidad-Austral-Escuela-Educacion-Abel-Albino-Padre-Pepe“¿Podemos ser socialmente ‘irresponsables’? Aunque nos cueste admitirlo, muchas veces actuamos, personal e institucionalmente, como si no fuéramos a responder por las consecuencias de nuestros actos. Quizás no lo proponemos de un modo explícito, pero estamos permanentemente expuestos a vivir reduciendo o acotando el alcance de nuestra mirada a nuestro propio yo, a nuestro propio círculo íntimo, a nuestro propio ‘pequeño cosmos’, y en consecuencia, a ni siquiera registrar lo que está más allá de ese foco reduccionista. Sin quizás proponérnoslo, podemos convalidar como educadores y directivos un enfoque egoísta, cortoplacista y miope de nuestras comunidades educativas. Tarde o temprano una concepción tan empobrecida de la misión educativa termina por desencadenar desafíos y reproches que no pocas veces terminan en dolorosos choques con una realidad que nos empeñamos en soslayar”. De este modo, Julio Durand, decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, introduce la sexta edición de las Jornadas Académicas de Gestión y Dirección de Instituciones Educativas, que se realizarán el 1 y 2 de octubre en la sede del Campus Pilar, y fueron declaradas de Interés Educativo, por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

Este año, el evento se titula: “Gestionar instituciones educativas socialmente responsables: aprender, servir, innovar”, y contará con la presencia de especialistas, políticos, directivos y líderes comprometidos como Abel Albino, Nieves Tapia, Daniel Stigliano, Santiago de la Barrera, Paola Delbosco, y el Padre Pepe Di Paola, entre otros. Además, se espera la presencia del ministro de Educación de la Provincia de Córdoba, Walter Grahovac, y del ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Esteban Bullrich.

En estas nuevas Jornadas, la Escuela de Educación propone reflexionar acerca de la Responsabilidad Social Educativa (RSEdu) y sus tres apoyos fundamentales. Tal como sostiene Julio Durand, “es necesario reconocer que tenemos que ‘aprender’ a vivirla, a ejercitarla, a practicarla. Como nuestras instituciones son las encargadas de enseñar en todas sus formas, puede ser paradójicamente difícil que nos embarquemos en aprendizajes desafiantes. Como personas con experiencia, exitosas en lo nuestro, con logros y prestigios, nos puede resultar costoso admitir la necesidad de nuevos aprendizajes. Sin embargo, lo que antes era suficiente para cualquier institución educativa, en muchos aspectos se muestra superado o deficiente a la luz de las demandas de una sociedad mucho más compleja, fragmentada, conflictiva. La RSEdu nos invita a incorporar a muchos más actores, stakeholders, que se transforman en interlocutores de la institución y la obligan a cambiar, responder, mejorar, aprender, al mismo tiempo que introducen aire fresco en las aulas, en la ilusión de los maestros, en el aprendizaje de los alumnos.

Con mucha frecuencia esas respuestas no están, hay que salir a buscarlas, hay que explorar mares que antes simplemente se evitaban. Es buen momento para reconocer la necesidad de ‘innovar’ que tienen nuestras instituciones si quieren continuar cumpliendo su misión en la sociedad. Conociendo el peso que solemos darle a las ‘tradiciones’, a la cultura, a la historia, no puede extrañarnos que innovar en cuanto al modo de ser socialmente responsables constituya un desafío considerable, y que muchas veces se termine limitando a cambios cosméticos para satisfacer la sensibilidad del momento.

La profundidad del cambio verdadero la dará la tercera clave que se nos propone: ‘servir’. Sin vocación de servicio es totalmente frívolo hablar de Responsabilidad Social Educativa. El verdadero servicio lleva al compromiso, al involucramiento, a la confirmación con obras de las entusiastas declaraciones, a la perseverancia en el esfuerzo ante la demora en los resultados, a la continuidad del intento cuando se apagaron los flashes y llegó la anodina rutina de cada día”.

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La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.