Compartir

Universidad-Austral-FC-Comunicacion-estrategica-electoral En la fase crucial del ajedrez electoral: las chances del favorito en los rounds que faltan

Por Mario Riorda
Especialista en Comunicación Política
Profesor Universidad Austral

Comunicacionalmente estas elecciones dejarán varias enseñanzas y desafíos. Y habrá que ver si Daniel Scioli, hoy favorito, logra capitalizarlas.

  1. Las elecciones son un proceso largo, de sube y bajas, sin zonas de confort hasta el final, sea en octubre o en noviembre. Su perseverancia sí amerita imaginar que es el activo más sólido del candidato oficialista.
  2. La expectativa triunfalista pre-electoral de cada uno de los candidatos falló. Pero fallaron increíblemente todas. En cambio, la expectativa electoral, ya dentro del marco legal de las campañas, se ajustó y estuvo más cerca de la realidad. Ahora comienza una etapa donde habrá que calibrar discursos; podríamos denominarla el “fin del purismo”. Y esto es para todos los candidatos competitivos que quedaron en pie. Scioli ganó, y aun no habiendo llegado a los 40 puntos, ganó indiscutiblemente. El mismo domingo inició un discurso más abierto, una especie de neo desarrollismo con base peronista. Multimedialidad y revolución multipantalla taparon la calidad del discurso, más allá de retóricas poco virtuosas. Si bien no toda la comunicación es política, toda la política se presenta en un formato comunicacional. Los gestos, las palabras y las propuestas deben hacer un combo para muchos sectores, especialmente de clase media, a las que el oficialismo no seduce fácilmente y que no se conformarán con expresiones de deseo.
  3. Qué hacer con la provincia de Buenos Aires será decisivo. Gran parte de las regiones aportaron buenas noticias para el candidato oficialista, pero ya despejado el escenario de groseras especulaciones, el manejo político y comunicacional de este gran distrito condicionará severamente las chances nacionales. Mucho más que prudencia se necesitará ahí con resultados demasiado agridulces para el paladar del triunfalismo. Es un distrito abierto y demasiado grande para que no se lo intervenga desde la estrategia comunicacional nacional y donde nadie puede quedar relegado para evitar restas.
  4. Toda elección es un proceso de contrastes. Muchas veces, tanto de la oposición como del oficialismo, se yerra en ese proceso de diferenciación cuando hay escenarios pluripartidarios porque es difícil –y poco recomendable– creer que un candidato pueda diferenciarse de todos. Casi siempre hay destinatarios preferentes. Mauricio Macri y Sergio Massa parecen haber intercambiado sus mensajes, por ende, sus estrategias y también algo de sus votos. Macri mudó a un centrismo moderado y no le fue tan bien. Massa radicalizó su moderación y le fue algo mejor. Por eso comprender cuál es su verdadero adversario será decisivo para Scioli, porque el próximo round es clave, pero quizás la elección se defina en el balotaje, y ahí esta incógnita cobra relevancia. ¿Debe tratar mejor a Massa, quien más se está endureciendo? La respuesta parece ser positiva, porque un cuarto de los votantes de Massa parecieran no querer apoyar a Macri en una eventual segunda vuelta. Dato decisivo, no tanto por lo que obtenga Scioli, sino por lo que deja de obtener Massa.
  5. La pedagogía electoral perdió y ello no es un buen mensaje hacia los ciudadanos. El libertinaje electoral que afloró desde una postura de falso federalismo no puede seguir siendo una superposición descoordinada de sistemas electorales. Sin entrar al análisis de las asimetrías y de la eficacia del gasto electoral de muchos candidatos, la confusión es demasiado importante para que no se la estudie desapasionadamente. Este es un desafío institucional nacional. Sin embargo, de cara a octubre, la reducción de candidaturas será un aliciente para la elección de cada ciudadano y ojalá los candidatos que sortearon las PASO lo consideren. Gol por eso si se logra.

Fuente: Diario Clarín

Compartir
La Universidad Austral está entre las principales universidades del mundo con menos de 50 años y entre las más prestigiosas de América Latina, según QS World University Rankings.