Inmaculada Sánchez-Labella Martín, doctora en Comunicación y profesora de la Universidad de Sevilla, viajó a Buenos Aires para realizar una estancia de investigación junto al equipo del Observatorio de la Televisión (OTV).

Como miembro del Equipo de Investigación Admira, de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla, y miembro de la Red INAV, las líneas de investigación de Inmaculada están centradas en la calidad del audiovisual infantil, el género en la animación y la alfabetización audiovisual. Ha sido Directora de la primera y segunda edición de las Jornadas “Enseñar a ver, aprender a mirar: educando la mirada” (Universidad de Sevilla). Recientemente ha publicado Veo veo, ¿qué ven? Uso y abuso de los dibujos animados. Pautas para un consumo responsable, libro editado por la Fundación Inquietarte.

– ¿En qué consistió tu estancia de investigación en el OTV?

Tomando como base la línea de investigación sobre calidad televisiva, liderada por Gabriela Fabbro, mi estancia de investigación consistió en aplicar sobre los dibujos animados, como género audiovisual para los niños y niñas, la metodología que el OTV lleva a cabo en esta materia. El objetivo fue crear una matriz capaz de medir la calidad de los dibujos animados que el público infantil consume a diario.

– ¿Por qué elegiste venir a Buenos Aires y al OTV?

Por la semejanza entre culturas. Desde el comienzo de mi corta andadura académica siempre me interesó la producción de audiovisual en Latinoamérica, y concretamente el audiovisual infantil. Me interesa conocer cómo se construyen los discursos narrativos en otras zonas de habla hispana y sobre todo me preocupa la calidad de estos productos. El OTV para mí desde siempre fue toda una referencia por las funciones que desempeña. El haber conocido a Gabriela Fabbro, una magnífica profesional y mejor persona, hizo que sintiera una mayor atracción, si cabe, hacia el OTV. Poder trabajar en él, conocer a su equipo y su modo de trabajo se convirtió en un objetivo a alcanzar, tanto personal como profesional.

El haber conseguido una beca de investigación en Latinoamérica, y concretamente con la Universidad Austral, hizo que pudiera desplazarme hasta Buenos Aires para poner en marcha una nueva línea de investigación: la calidad televisiva en el audiovisual infantil.

Mi sueño se hizo realidad.

¿Cómo fue tu experiencia? ¿Qué te llevaste de estos días de trabajo?

No tengo palabras para describir lo que siento. Para mí decir que la experiencia ha sido magnífica suena a poco: “demasiado buena” es la respuesta que doy a mis compañeros y amigos cuando me preguntan por estos dos meses de investigación en la Universidad Austral. Solo tengo palabras de agradecimiento para todos aquellos que compartieron parte de su tiempo conmigo. La Austral tiene un magnífico equipo. No puedo dejar pasar esta oportunidad sin dar las gracias públicamente a Gabriela. Como he dicho anteriormente no encuentro palabras que estén a la altura para describir esta experiencia, son sentimientos y estos sí son buenos y de verdad, son indescriptibles. Ha sido una experiencia vivida pero sobre todo sentida.

De estos dos meses de trabajo me llevo muchos recuerdos y la satisfacción de haber alcanzado uno de mis objetivos. Siento que he crecido personal y profesionalmente.

– ¿Cómo continúan tus proyectos?

Mis proyectos a medio y largo plazo pasan por consolidar esta nueva línea de investigación. La televisión socializa, por ello, es necesario aplicar la matriz de medición construida a los diversos títulos animados con la intención de ofrecer datos sobre la calidad de los productos que los más pequeños consumen. Sería muy interesante poder llegar con este trabajo a las productoras de animación infantil para de este modo crear nuevos productos teniendo la calidad como sello diferenciador. Las sinergias entre universidades y empresas son fundamentales para poder avanzar socialmente.

– ¿Pensás regresar a Buenos Aires?

Me encantaría regresar a Buenos Aires, ojalá pueda ser pronto. Mi deseo es mantener las relaciones con la Universidad Austral trabajando conjuntamente. En el ámbito de lo científico y la investigación la transferencia del conocimiento es primordial para el desarrollo y el avance.