El mercado sigue buscando dirección

El Mercado de granos cerró una semana en general con leves bajas en el mercado externo, y algo más de firmeza en el local. Pero al mirar los valores en tendencias de mediano plazo, lo que vemos es que tras una baja importante, los granos están operando dentro de un rango, con una baja volatilidad.

Si bien desde el lado de la oferta hemos visto una gran cantidad de elementos negativos, antes una gran cosecha sudamericana y las perspectivas de un aumento de área sembrada con soja para EEUU, los especuladores han tomado una posición muy vendida para los tres granos que analizamos en esta columna, tomando ya dentro del nivel de precios estos elementos. Sin embargo por lo pronto no aparecen novedades que saquen al mercado de este letargo.

La semana pasada destacábamos que la siembra de maíz venía lenta en EEUU por las lluvias, y que el arranque de la se soja también venía atrasada. Sin embargo el lunes pasado el USDA informó un avance en la siembra muy rápido, que permitió retomar el ritmo razonable en la implantación. Si bien luego volvieron los comentarios de clima adverso, es importante dimensionar la capacidad de trabajo a campo del productor norteamericano. Hemos visto en años anteriores avanzar casi un tercio de la implantación en sólo una semana. Por ello resulta muy difícil que atrasos en la siembra terminen teniendo un efecto importante en el tamaño final de la cosecha.

Por el otro lado la demanda sigue dando señales de firmeza. Las exportaciones semanales de EEUU volvieron a ser altas esta semana, y los márgenes de molienda en China mejoran. Sin embargo de estos compromisos, una gran parte resta por embarcar. Esto está haciendo a los analistas dudar sobre si los barcos terminarán partiendo, o si los negocios quedarán sólo en el libro de órdenes y serán luego anulados. El tiempo lo dirá.

En tanto la discusión que se empieza a asomar en el horizonte es la de la nueva campaña del hemisferio norte. En ese sentido el reporte del USDA del 10 de mayo traerá los primeros números de la campaña 2017/18 y el mercado estará muy atento a la proyección de stocks finales. Con el esperado incremento de área para EEUU, se descarta que los stocks subirían. En tanto en maíz si bien la producción sería menor, también lo sería la demanda externa, mejor aprovisionada este año por una enorme cosecha Sudamericana. Recordemos que el año pasado Brasil terminó cosechando 20 mill.tt. menos de lo que pensaba. En cambio este año las perspectivas son muy buenas, no sólo para Brasil sino para nuestro país.

Pasando al plano local hay dos cuestiones que generan expectativa. Por un lado la recolección de soja avanzó mucho la semana pasada, pero sigue muy atrasada respecto al promedio histórico. Esto porque inició un poco más tarde que lo habitual, y luego por las lluvias excesivas del 10 de abril. Es más, no son pocas las zonas donde si bien se está trillando, los problemas de caminos impiden que la mercadería pueda ser enviada a los puertos.

Por otro lado los precios deprimidos, la mejor situación financiera de los productores, y los buenos negocios que se han realizado por maíz y trigo, están haciendo que las ventas de soja brillen por su ausencia. Mientras que el ritmo de comercialización de maíz y soja es importante, los compradores de la oleaginosa se muestran preocupados porque no logran originar porotos. Cierto es que con pronósticos de clima seco, y los cultivos listos para trillar en varias regiones, deberíamos ver un mayor ritmo de recolección esta semana, pero la preocupación sigue latente.

En el caso del maíz hasta aquí la trilla fue activa, pero los cultivos de primera estarían ya casi todos recolectados, y tendríamos ahora un par de meses largos hasta que lleguen los tardíos. En el mientras tanto el turno será para la recolección de soja.

El trigo es el tercero en discordia. Su precio logró acumular un buen premio sobre el mercado internacional, pero lo hizo mientras que los valores externos bajaban mucho. De hecho los precios que se están trasladando al mercado interno están por debajo de la paridad de exportación. Pero los exportadores han logrado comprar muy bien. Sus adquisiciones superan en más de 1,3 mill.tt. las ventas. Con necesidades de Brasil de entre 2 y 3 mill.tt. adicionales, vemos que el programa está bastante cubierto.