Miembros del Club de Liderazgo de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, sede Buenos Aires, y la Fundación Sumando Energías, llevaron a cabo una jornada solidaria de trabajo social para colaborar con el Barrio Carabassa, ubicado en el municipio de Pilar.

“El objetivo de esta jornada era que los chicos empiecen a ejercer su liderazgo en algo real. Los alumnos fueron los líderes de la actividad y consiguieron todo el material que se utilizó a lo largo de la jornada: consiguieron financiamiento, organizaron los colectivos para el traslado, compraron las pinturas, recolectaron botellas y otros materiales reciclables. Se encargaron de que no faltara nada”,  comentó Agustina Cornejo, coordinadora del Club de Liderazgo y profesora de la cátedra de Dirección de Personas en la Facultad de Ciencias Empresariales.

En esta oportunidad, se decidió enfocar la labor sobre cuatro ejes que se pusieron en marcha a lo largo de la jornada.

Por una parte, los estudiantes visitaron “Buscando el Ser”, un centro de rehabilitación de adicciones, donde compartieron un momento de diálogo con los jóvenes que participan del programa y ayudaron con trabajos de carpintería y pintura.

“Lo que más se valora acá es que hay gente que se interesa por ellos. Nuestro objetivo es lograr que hagan un cambio como personas, que recuperen valores, que puedan retomar los vínculos con sus familias, mostrarles que se puede salir adelante. Cuando se van, nos acordamos de cómo llegan y es muy gratificante”, comentó María Cristina Azcui, directora general de “Buscando el Ser”.

Además, los alumnos de la FCE, junto a los voluntarios de la Fundación Sumando Energías, construyeron un calentador eléctrico construido con materiales reciclados, para abastecer con agua caliente a una familia de 12 personas, que vive en el barrio.

“Con los alumnos de la Universidad, construimos un calefón solar con materiales reutilizados: 264 botellas pet, 180 latas de aluminio y 70 tetrabriks. Son todos materiales que terminan en un relleno sanitario o siendo quemados, con lo malo que es para nuestra salud respirar eso. Estamos haciendo que las familias tomen conciencia sobre eso y puedan construir un termotanque solar que les va a dar agua caliente, incluso, en días muy fríos de invierno”, explicó Pablo Castaño, ingeniero industrial y fundador de Sumando Energías. “Sumando Energías es un proyecto que arrancó para lograr que familias en situación de vulnerabilidad puedan acceder a estos servicios básicos, siempre, mediante el concepto de sustentabilidad. Hoy, nuestro caballito de batalla son los colectores solares. Ya hemos instalado 131 y tenemos el objetivo de ayudar a unas 50 o 60 familias más, para fin de año”, añadió.

Durante la jornada, los jóvenes visitaron la Escuela Primaria Nº 3 de Carabassa, edificio donde también funciona la Secundaria Nº 39 y el Jardín de Infantes 923. Allí pintaron las paredes de la escuela y un mural en el jardín de infantes, buscando generar pertenencia y dejando un nuevo atractivo en este espacio.

“Junto a Juan Ignacio Gemignani, co-líder de la organización, nos propusimos generar tres tipos de impacto: ambiental, social y cultural”, señaló Francisco Lombardero, alumno de la FCE y coordinador de la actividad. “Desde el punto de vista ambiental, enseñarle al barrio el concepto de reciclaje y que con esos materiales se pueden hacer cosas tan importantes como un termotanque. Sobre el impacto social, buscamos hacer un bien a la comunidad y ayudar a las familias del barrio. Por último, en relación a lo cultural, mostrarles a los alumnos que hay otra realidad que no conocen, poder despertar la responsabilidad social en los ellos, y que sientan lo gratificante que es ayudar”, concluyó. “Estas cosas son las que te llenan el alma y queríamos que ellos pudieran sentir lo gratificante que es ayudar y ver lo agradecidas que son las personas. Que vean que aportando su granito de arena pueden hacer un bien, que la ayuda no es solo económica y que lo más valioso que pueden entregar una persona es su tiempo.”

Al final del día, los miembros del club organizaron actividades recreativas junto a los chicos del barrio, compartiendo un momento de juegos y diversión.

“Nos dio mucho placer tener la oportunidad de liderar este proyecto, y sentimos que es el inicio para hacer más proyectos juntos. Ya tenemos otro proyecto en mente con el mismo barrio, en donde nos recibieron tan bien. Esperamos poder juntar a todas las personas que quieran colaborar, para seguir haciendo estas actividades, para hacer feliz a muchas personas más”, concluyó Francisco.