El Dr. Marcos Galli Serra se graduó, en el año 2003, con diploma de honor, de la carrera de Medicina de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral. Fue una de las primeras camadas de esta Facultad.

Realizó su residencia en el Hospital Universitario Austral (HUA), donde obtuvo el título de especialista universitario en Ortopedia y Traumatología. Actualmente, es médico de planta del sector de Ortopedia Oncológica y del Banco de Tejidos en el HUA, y vicepresidente de la Asociación Argentina de Ortopedia Oncológica.

En una conversación con el Área de Comunicación de la FCB, nos cuenta cómo ha sido su desarrollo profesional a lo largo de estos años:

“Por mi relación con el deporte, inicialmente me interesé por la Medicina Deportiva, pero en el internado rotatorio cambié de opinión”, expresó Marcos, quien en su sexto y último año de la carrera, realizó una rotación en Ortopedia y Traumatología en el Hospital Universitario Austral, donde descubrió que esta especialidad no se reducía sólo al mundo del deportista. En aquel momento tuvo también su primer acercamiento a la Ortopedia Oncológica a través del Dr. Walter Parizzia. “Gracias a Walter, descubrí esta especialidad y decidí postularme a la residencia de Ortopedia y Traumatología en el HUA.  El hospital estaba recién comenzando, pero me pareció que apostar por el proyecto sería una muy buena decisión a largo plazo”, reveló Marcos.

Su interés por la Ortopedia Oncológica se consolidó en la residencia. “Tenía una tendencia a esta especialidad, encontraba más sentido en la profesión porque estaba más ligado a la Medicina: me interesaba el tratamiento en conjunto y el contacto interdisciplinario de los pacientes, y a su vez me apasionaba el hecho de que se trataran casos más complejos, por lo que uno terminaba impactando mucho más en la calidad de vida del paciente”, explicó Marcos.

Durante la residencia tuvo posibilidad de hacer rotaciones en el Hospital Italiano y en el Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, dos centros referentes a nivel nacional en la Ortopedia Oncológica.  A su vez, se desempeñó como Jefe de Residentes en el HUA. Desde 2005, además, comenzó a trabajar en la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral como ayudante de cátedra de la materia Ortopedia y Traumatología.

Al finalizar su residencia en el año 2008, obtuvo un fellowship de la Asociación Argentina de Ortopedia Oncológica y el Hospital Universitario Austral, con el Dr. Parizzia, y luego, un fellowship research en Ortopedia Oncológica en Rush Presbyterian Medical Center en Chicago, Estados Unidos. Realizó rotaciones en servicios de Ortopedia Oncológica en la Clínica Mayo en Rochester, EE.UU. y en, 2011, un curso sobre Ortopedia Oncológica en el Instituto Ortopédico Rizzoli en Bologna, Italia.

Desde 2010 trabaja en el área de Ortopedia Oncológica en el Hospital Universitario Austral y Banco de Tejidos. En 2011 viajó a Birmingham, Inglaterra, y trabajó durante quince días con el Dr. Lee Jeys en el Royal Orthopedic Hospital para familiarizarse con la técnica de cirugía asistida por computación, navegación y tecnología 3D. “La tecnología está avanzado y la Medicina no se puede quedar atrás”,  resaltó Marcos.

En relación a esta técnica, el Dr. Galli Serra comentó que hoy en día se está aplicando mucho en todo el mundo, ya que permite realizar planificaciones virtuales quirúrgicas, cirugías asistidas por computación y la visualización de modelos 3D. “El médico recolecta todos los estudios del paciente y los carga en un programa que genera un modelo virtual de la cirugía que uno tiene por delante. Esto posibilita la planificación y la práctica virtual previa a la cirugía, y el diseño de implantes y herramientas a la medida del paciente, lo que ayuda a trabajar con mayor precisión durante la cirugía y a planificar la reconstrucción”, explicó Marcos.

Este proceso abarca desde el preoperatorio hasta el postoperatorio, ya que su objetivo es planificar la cirugía preoperatoriamente en forma virtual y de esta forma tratar de disminuir al mínimo el riesgo de errores.  Uno de los grandes beneficios de esta técnica es la precisión. “Permite realizar una reconstrucción total con un implante 3D. Uno puede ver exactamente dónde está el tumor, por dónde conviene ingresar, qué parte va a tocar, dónde vamos a tener complicaciones y cuáles son las áreas más delicadas o complicadas“, detalló Marcos.

En lo que va de su carrera, el Dr. Galli Serra realizó 36 cirugías utilizando esta nueva tecnología y observando grandes beneficios: los pacientes presentaron menos molestias y se recuperaron más rápidamente. Marcos destacó que el protocolo permite hacer cirugías con mayor precisión y en menor tiempo, ya que les da la posibilidad a los médicos de poder practicar la cirugía, en forma virtual, antes de hacerla.  Finalmente, para concluir manifestó: “Si bien debemos ser prudentes, dado que se necesita tiempo para ver los beneficios a largo plazo, hoy podemos destacar que, gracias a este procedimiento, las cirugías son menos invasivas y más prácticas”.