El pasado 15 de mayo se celebró el Día Internacional de las Familias, fecha que desde el año 1993 instituyó Naciones Unidas (ONU) para enfatizar la importancia de la familia como núcleo central de la sociedad. El propósito de esta efemérides es motivar el interés de los diversos sectores en temas vinculados a la familia, así como promover una mayor preocupación de los gobiernos para abordar estos temas con políticas y programas sociales apropiados, con el objetivo de asegurar el bienestar y la dignidad de todos sus miembros.

La Dra. Verónica Laura Aimar, profesora de la Facultad de Ciencias Biomédicas (FCB), explicó que los médicos de familia tienen la misión de capacitarse en competencias que no se limiten a una edad, sexo, órgano o sistema. “El objetivo es lograr un abordaje integral y horizontal de cada uno de nuestros pacientes, acompañándolos en los procesos de salud y enfermedad, jerarquizando las premisas de la atención primaria, la prevención y las patologías prevalentes”, detalló la Dra. Aimar.

La especialista manifestó también que el rol de la medicina familiar es fundamental, ya que busca conocer de qué enferma un paciente más allá de las causas biológicas, microbiológicas o genéticas. “Esto solo se logra cuando nos damos el tiempo de escuchar en la consulta; cuando hacemos un familiograma y conocemos sobre sus afectos; cuando preguntamos sobre su historia de vida y podemos unirla a sus dolencias”, continuó la doctora. Resaltó también que el estudio de las causas y antecedentes de la enfermedad es primordial, ya que estas pueden tener una relación directa con el entorno más cercano del paciente y la comunidad en la que se encuentra inserto. “Por eso, la medicina familiar es comunitaria”, especificó la Dra. Aimar.

El familiograma o genograma es el instrumento que permite valorar la dinámica, la composición, la estructura, el tipo de familia, las relaciones, los roles que asumen y el ciclo evolutivo que está cursando la familia en un momento determinado.

“Se necesitan programas de cuidado integral de las familias y de servicios que planifiquen actividades orientadas a la promoción y prevención de este grupo primario. Debemos dar herramientas para el acceso a la educación y el bienestar de todos sus miembros: de los padres, hijos, abuelos, tíos y hermanos que en ausencia de los padres se dedican al cuidado de niños y jóvenes en su familia”, cuenta la Dra. Lascano, profesora de la FCB y directora de la Posta Sanitaria Las Lilas.

En el año 2016, la Facultad de Ciencias Biomédicas y el Hospital Austral crearon la residencia de Medicina Familiar, la cual tiene como eje la integración entre las Ciencias Biológicas, Clínicas y de la Conducta, para resolver los problemas más frecuentes de los individuos, las familias y la comunidad. Su objetivo es formar profesionales con una mirada amplia que luego se conviertan en médicos de cabecera referentes en el cuidado y la promoción de la salud de todo el grupo familiar; procurando no solamente curar, sino también cuidar con cariño, en una atmósfera de cooperación y cordialidad.

La Dra. Lascano explicó que un médico de familia siempre está disponible para escuchar, tranquilizar y acompañar al paciente. “La atención primaria que brinda está basada en el servicio como vocación, que no es otra cosa que ‘el arte de curar cuando se puede, aliviar con frecuencia y consolar siempre’. El médico debe desafiarse a conocer cada vez más a la persona y no sólo al paciente que lo consulta. Un desafío que requiere de contacto y diálogo; una relación que se nutre siempre de intercambios, en donde uno busca y el otro ‘ofrece’”, afirmó la Dra. Lascano.

Para finalizar, la Dra. Lascano expresó: “Cuidar la salud, por ende, implica generar en el paciente seguridad y confianza, escuchándolo a él y a su familia para afrontar muchas veces problemas no médicos. Para un médico de la familia la meta es estar atento al estado vulnerable, de sufrimiento, de dolor, de limitaciones y, también, de esperanza de cada persona y de su familia”.

Por su parte, la Dra. Aimar concluyó: “En un Hospital altamente especializado, como es el Austral, la función del médico de familia es un desafío que además consiste en el abordaje integral del paciente y sus familias en ser un nexo entre el paciente y los médicos especialistas a través del trabajo en equipo interdisciplinario”.