“Los pacientes son el principio y el fin de nuestros desvelos”

“Estudié enfermería porque estoy dispuesta a dedicarme al cuidado integral de las personas. Para mí, los pacientes no son simplemente la materia de nuestro trabajo: son el principio y el fin de nuestros desvelos, de nuestras mejores ilusiones, de todos nuestros afanes profesionales. Cuidar a alguien, implica estudiar, pensar, escuchar, ayudar, estar. Cuidar significa amar, y un verdadero profesional es quien ama lo que hace, busca la excelencia en el día a día y lo hace para servir a la sociedad y no por prestigio o reconocimiento personal. Ser licenciado en enfermería no está dado únicamente por un título, sino que constituye nuestra esencia, está grabado en lo más profundo de nuestra persona. Que cada gesto, palabra, mirada y cuidado que brindemos, refleje esa entrega a los demás.”

Lic. Magdalena Reymundo Roberts

Lic. en Enfermería de la UA.

 

“Estoy muy agradecida a la facultad por su formación humanística”

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Adriana

Estudiante de cuarto año de la Licenciatura en Enfermería de la UA.

 

“La enfermería me regaló recuerdos que se quedan para siempre”

“Me enteré que Médicos sin Fronteras estaba buscando profesionales de la salud, decidí probar suerte, y la encontré! Como primer destino, me tocó la República de Centro de África en esa tierra, conviven el hambre la falta de acceso a la salud y a la educación. Comprobé una vez más que la enfermería es la profesión que elijo, sin importarme dónde la ejerza. Hacerlo en África me abrió al mundo, al contacto con otras culturas y otras gentes. Me regaló amigos de todos los colores y recuerdos que se quedan para siempre.”

Candelaria Lanusse

Lic. en Enfermería de la UA
Médicos Sin Fronteras

 

“Aprendí verdaderamente a situarme en el lugar del otro”

“En la Enfermería encontré una profesión en la cual puedo poner mis virtudes al mservicio de los demás. Aprendí verdaderamente a situarme en el lugar del otro y adquirí los conocimientos y herramientas necesarias para cuidar de manera profesional y humana. Sentirte seguro de que la carrera que estás estudiando es tu vocación es una certeza a la cual me costó mucho llegar; pero después de un par de años de indecisión e intentos fallidos, logre encontrar aquella que me llena como persona.”

Carolina Moyano
Enfermera Profesional.
Egresada de la Escuela de Enfermería de la Universidad Austral 2010.
Estudiante de la Licenciatura en Enfermería de la Universidad Austral.

“Llevo 24 años de profesión y esta carrera es muy motivante”

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Elizabeth Barrionuevo 

Lic. en Enfermería de la UA.

 

“Para ser enfermera se necesitan muchas fortalezas que creía no tener”

“Cuando todavía estaba en el colegio una de mis mejores amigas me comento que estaba interesada en estudiar enfermería. En ese momento yo tenía muchos prejuicios acerca de la profesión, y pensé que estaba loca. Creía que la enfermera solo estaba para bañar a los pacientes y tomar la presión.

Mi familia sin embargo no opinaba lo mismo. Ellos siendo médicos conocían de cerca el valor y la importancia del trabajo de las enfermeras. Ese mismo verano tuve la suerte de conocer a una de las enfermeras del Hospital Austral. Mientras me contaba las experiencias vividas en su trabajo, empecé a tomar conciencia de lo esencial que ellas son para la recuperación o el cuidado de la vida de un paciente y de su familia.

Mis inquietudes cada vez se hacían más fuertes. Decidí comenzar a informarme por mi cuenta e ingresé en el sitio web de la Universidad Austral. Allí puse en contacto con una de las enfermeras y me recomendó que participara del programa “Enfermera por un día”.

El 1 de febrero de 2010 tuve la oportunidad de participar de este programa. Acompañe a la Lic. Florencia Rosales en su día de trabajo. Este fue el primer contacto que tuve con un Hospital, y fue lo que realmente me abrió los ojos. Me llamó mucho la atención que la Licenciada me explicara las enfermedades y problemas de cada paciente a los que iba a ver. Demostraba mucho conocimiento científico sobre el problema del paciente. Resalto esto, porque sé que muchas veces se cree que la enfermera solo atiende al enfermo sin saber qué es lo que sufre ese paciente. Pero no es así, ella me explicó hasta los efectos que producían los medicamentos que ella misma administraba.

La primera paciente que pasamos a visitar era una chica de 29 años. El estado en el que estaba era bastante crítico, había sufrido una afección hepática que afectó su sistema neurológico. Casi no pronunciaba palabras, solo emitía sonidos. Me llamó la atención el trato que Florencia tenía con ella, era un trato de mucho afecto y mucha preocupación. No solo por su recuperación, si no por las necesidades que tenía en ese momento, por su madre y la familia que la acompañaba.

Cuando volví a casa, después de haber vivido esa experiencia, pensé que yo no iba a servir para eso. Para ser enfermera se necesitan muchas fortalezas que creía no tener.

Pero ese mismo día, de casualidad encontré un artículo que hablaba del servicio. Si bien seguía sintiendo miedo de elegir esa profesión para mi vida, fue en ese momento que me dí cuenta que yo me podía realizar como profesional y como persona cuidando a los demás.

Hoy estoy por completar mi primer año de carrera, segura de que esta es mi vocación, que reafirmo todos los días.”

María Marta Soria
Alumna del primer año de la Licenciatura en Enfermería.