Ellos son los encargados de prestar hasta el 90% de los servicios de salud. Entre los objetivos del proyecto, se encuentra trabajar en la actualización de conocimientos y procesos de atención, así como generar instancias de educación permanente dirigidas a mejorar la práctica profesional.

Mundialmente, el Día Internacional del Enfermero se conmemora el 12 de mayo debido al nacimiento de Florence Nightingale, considerada la fundadora de la enfermería moderna. Pero en Argentina, este día se festeja el 21 de noviembre ya que ese día pero en 1953 se fundó la Federación de Asociaciones de Profesionales Católicas de Enfermería.

Con el objetivo de mejorar los servicios de salud y promover un desarrollo integral, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) impulsó a partir de 1995 la Educación Permanente en Salud (EPS) como herramienta de gestión de Recursos Humanos en distintos países de Latinoamérica.

Según esta organización “el personal de enfermería es un elemento esencial de los sistemas de salud, ya que representa entre el 60% y el 89% de la fuerza laboral dedicada a la atención de salud y proporciona hasta 90% de estos servicios”.

Los enfermeros ocupan un rol clave, ya que están en la primera línea de la promoción de la salud, prevención, tratamiento y rehabilitación.

En ese marco, Pan American Energy (PAE), la principal empresa privada integrada de energía de la región, en alianza con la Escuela de Enfermería de Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, trabajan para ofrecer oportunidades de educación continua para enfermería.

Junto a los Ministerios de Salud de las provincias de Chubut, Neuquén y Salta, se desarrolla el Programa de Enfermeros, que busca brindar herramientas para mejorar la calidad de atención de estos profesionales.

“Pensamos esta iniciativa porque consideramos que la enfermería es clave dentro de cualquier sistema de salud, ya que tiene como eje central el cuidado integral de las personas en todas las etapas del ciclo vital humano”, explica Agustina Zenarruza, Gerente de Sustentabilidad de Pan American Energy.

El rol de la enfermería

El programa apunta a desarrollar un proceso educativo sostenido para el fortalecimiento de la calidad de la atención y el establecimiento de protocolos, guías clínicas y estándares seguros para los cuidados de la salud.

“Generamos acciones que provean conocimientos, recursos técnicos para la gestión del trabajo diario y el fortalecimiento de la seguridad del paciente”, sostiene la Lic. María M. Rabhansl de Desmery, Directora de Posgrados Escuela de Enfermería de la Universidad Austral.

También afirma que el programa busca “revalorizar el rol del enfermero como integrante clave del equipo de salud por su participación directa en el proceso de cuidado de las personas y como punto principal de entrada en el Sistema de Prestación de cuidados de Salud”.

Asimismo, el programa trabaja en la actualización de conocimientos y procesos de atención de enfermería, mejorar la gestión y administración de los recursos hospitalarios, generar instancias de educación permanente en enfermería dirigidas a mejorar la práctica profesional y laboral a favor del cuidado de la salud, prevenir los eventos adversos asociados al cuidado de la salud, y crear una red de personas e instituciones para reducir la frecuencia y magnitud de los errores en la atención de los pacientes.

Los beneficiarios directos del programa son los miembros del personal de salud de las instituciones médicas en las que se desarrolla la acción:más de 1.500 enfermeros del Hospital Castro Rendón de Neuquén, del Hospital Regional de Comodoro Rivadavia y del Hospital Juan Domingo Perón de Tartagal ya han participado de esta iniciativa.

Por supuesto que también se benefician aquellas personas que reciben atención médica de los profesionales de la salud en los hospitales seleccionados. Por último, esta iniciativa favorece la mejora continua y la optimización de los recursos.

Un cambio cultural

“Durante todo el programa se plantea como mensaje principal la importancia del rol del enfermero, no sólo por su papel dentro del sistema de salud, sino que, por tener menor índice de rotación que el cuerpo médico, permite que los resultados sean continuos, sostenibles en el tiempo y transversales a toda la institución, ya que rotan por todas las áreas y servicios hospitalarios”, explica Zenarruza.

De igual forma, a través de cada acción, se transmite que es posible mejorar los procesos personales de trabajo a través de pequeñas acciones, y que el nivel de educación y formación no es un factor excluyente para hacer más segura la atención de las personas.

En ese sentido, se demostró que para obtener grandes resultados, no siempre se necesitan grandes inversiones. El mayor desafío del programa fue generar el cambio cultural necesario para promover prácticas seguras, y con ese fin se creó el Comité de Calidad y Seguridad de pacientes en el que se prioriza el reporte de errores, con el objetivo de analizarlos e impulsar los procesos de mejoras necesarios.

“El compromiso es acompañar el aprendizaje y las propuestas de mejora y transformación en pos de la calidad y seguridad de los pacientes”, afirma la Lic. Desmery.

FUENTE: Infobae