El miércoles 29 de noviembre, la Facultad de Ciencias Biomédicas recibió la visita del Dr. Julio Guillen, psicólogo e investigador de la Universidad Católica de Lille, Francia, quien compartió la experiencia del proceso de atención de salud mental vigente en ese país, el cual se desarrolla principalmente fuera del ámbito hospitalario, centrado en la comunidad y en el marco de un abordaje interdisciplinario e intersectorial.

El programa incluyó una conferencia dirigida a los profesionales de Salud Mental del Hospital Universitario Austral, y a los alumnos y profesores de la Facultad de Ciencias Biomédicas, que tuvo lugar en el Anfiteatro de la Facultad, acerca de la atención en los centros comunitarios de salud en Francia. Lo acompanó en la exposición el Dr. Fédéric Wizla, Médico Psiquiatra con quien trabaja interdisciplinariamente en un centro asistencial de Lille.

Por la tarde, se realizó un ateneo con alumnos de la Facultad de Ciencias Biomédicas, con la presentación de casos basados en su experiencia clínica.

A continuación, compartimos lo más destacado de la conferencia, según el Dr. Julio Guillen:

“Durante la conferencia presentamos brevemente los principios básicos del funcionamiento actual del Sector de Salud Mental en Francia, y las nuevas problemáticas que surgen de los cambios socioculturales, profesionales y científicos de las últimas décadas.

El modelo de Sector de Psiquiatría nace en Francia en 1960 a partir de la necesidad de una refundación de la práctica clásica de la psiquiatría del manicomio. Psiquiatras como Daumezon, Bonafé y Tosquelles ponen en marcha un cambio que sólo se hará efectivo a partir de los años 80, en los que se les da un marco legal, administrativo y financiero de funcionamiento.

El nuevo modelo surge de la aplicación a la psiquiatría clásica de ideas provenientes del psicoanálisis y de la psicoterapia institucional. El objetivo principal es mantener una propuesta de Salud Mental en el ámbito público para todos los habitantes del territorio francés sin excepción. A diferencia del rol central del manicomio en la práctica tradicional, es el CMP (Centro Médico Psicológico) el que constituye el pivote del sector y alrededor del cual se organizará la práctica, es decir, reducción de la internación de pacientes y, en caso de ingreso al hospital, internaciones cortas.

Se trata de crear un equipo médico-social bajo la responsabilidad de un médico Jefe de Sector que asegura la continuidad en el diagnóstico, tratamiento y la coordinación del mismo con las hospitalizaciones. Los servicios son mixtos, se intenta reducir al máximo la separación del paciente de su medio habitual y se coordina la organización del hospital con la organización departamental.

Es importante señalar los principios que guiaron este modelo sectorial:

  • El Principio de proximidad: el tratamiento se lleva a cabo en el entorno socio-geográfico del paciente, integrado a la ciudad de modo de luchar contra la estigmatización de los trastornos mentales.
  • El Principio de continuidad del tratamiento: un mismo equipo pluridisciplinario asegura el tratamiento del paciente en todas las etapas de atención y desde diversas perspectivas profesionales.

En Francia existen hoy en día alrededor de 830 Sectores de Salud Mental para los adultos, que corresponden a una unidad geo-demográfica de 70.000 habitantes, y aproximadamente 300 sectores infanto-juveniles.

El sector adulto está organizado en torno al Centro Médico Psicológico (CMP). El nuestro es uno de los cuatro sectores de Lille, el Sector Lille Este 59G24. Además del CMP, incluye la unidad de internación Jean-Baptiste Pussin que está en las afueras de Lille y el CATTP (Centro de Actividades Terapéuticas a Tiempo Parcial) en la que los pacientes realizan talleres como biblioteca, informática o escucha musical entre otros.

Nuestro sector tiene un equipo conformado por 4 psiquiatras, 35 enfermeros, 2 enfermeros coordinadores, 3 psicólogos, 1 psicoanalista, 2 asistentes sociales, 2 educadores especializados, 1 psicomotricista, 4 secretarias y personal de limpieza.  Además participa de otros dispositivos intersectoriales como los departamentos asociativos, el hospital de día, la Clínica Jean Varlet y el CPAA.

Este último es un Centro de Acogida y Admisión, único en su tipo, que se encuentra en el centro de Lille, con una escucha telefónica permanente y abierto las 24 hs. Se reciben todas las demandas que pueden calificarse como urgencias y se proponen entrevistas de diagnóstico y la posibilidad de internaciones cortas cuyo promedio es de tres días, pero que pueden extenderse a tres semanas. Este modelo, que se ha venido desarrollando desde hace 50 años, ha sido atravesado por los cambios sociales, culturales, científicos y técnicos de las últimas décadas: los psicofármacos, el desarrollo de terapias breves y conductistas, la exploración del funcionamiento cerebral y el avance de la informática que se traduce por la digitalización de los dossiers de los pacientes.

Además de esto, la preeminencia actual de los modelos de gestión y de administración acercan cada vez más al hospital público al modelo de la empresa, imponiendo un modelo de eficacia, de evaluación y de rendimiento de orden financiero. Esto provoca que muchos de los principios y de los ideales del comienzo hayan caído en el olvido o claramente borrados. En la actualidad existe, por ejemplo, una tendencia a reagrupar, de un punto de vista administrativo la gestión de los sectores en clara contradicción con el principio de “localidad” o de mantenimiento de un mismo equipo.

Los desafíos que surgen en el contexto contemporáneo necesitan nuevas respuestas. El progreso del neo-liberalismo, las ideologías postmodernas, la interconexión global, los flujos migratorios, hacen que los dispositivos y las formas de análisis de las patologías psíquicas deban repensarse desde el punto de vista tanto de la praxis como de la teoría. El aumento de las adicciones y los cambios en sus formas, la variación de la presentación sintomática y las modalidades subjetivas de respuesta hacen que el dispositivo de sector deba ser recreado y que las respuestas no sean sólo adaptativas, sino que conserven y garanticen los espacios de interrogación y de conflicto dinámico que son los que abren la oferta de un espacio posible para el sujeto”.