El martes 15 de mayo se realizó el Acto de Apertura y Cierre de Residencias en el Auditorio de la Facultad de Ciencias Biomédicas.

Esta ceremonia reúne la Graduación de Residentes y el Inicio de las Residencias Médicas 2018; marca el fin de una etapa para algunos y el inicio para otros. El evento contó con la presencia de directivos de la Facultad de Ciencias Biomédicas y el Hospital Universitario Austral, médicos y familiares.

El Dr. Raúl Valdez, decano de la Facultad de Ciencias Biomédicas, junto a la Dra. Magdalena Princz, directora del Comité de Residencias, dio la bienvenida a los nuevos residentes que se incorporarán en junio a los diferentes servicios del Hospital Universitario Austral. A su vez, se presentó la apertura de un nuevo programa: Residencias Básicas en Bioquímica Clínica y Microbiología.

Seguidamente, el Dr. Ernesto Beruti, Jefe del Servicio de Obstetricia, dedicó unas palabras para despedir a los egresados. En su discurso compartió tres virtudes que son pilares fundamentales para cualquier médico, independientemente de la etapa profesional que este transitando: humildad, generosidad y compromiso. Reconoció que alcanzarlos no es una tarea fácil, pero que no es imposible, y los alentó a perseguirlos durante toda su carrea profesional.

“Para ejercer la medicina de la mejor manera uno no puede ir a medias; no podemos ser médicos maso o menos. Tenemos que tratar de ser los mejores. Nuestros pacientes confían su vida y no podemos fallarles”, profesó el Dr. Beruti. Luego, destacó que especializarse es una buena forma de comprometerse y los incitó a que nunca dejen de buscar la forma de seguir creciendo como médicos y como personas. A su vez, resaltó: “Comprométanse con su propio desarrollo, no dejen de estudiar y actualizarse, pues está es la única forma de asegurarse de que están haciendo todo lo mejor por el paciente que tienen enfrente”.

Por último compartió una enseñanza que aprendió durante sus años de residente en la Maternidad Sardá: “Lo que se aprende en la residencia no se olvida más”.

Acto seguido, los Jefes de cada Servicio hicieron la entrega de  diplomas a los 47 residentes en especialización básica y a los 6 en posbásica.   Asimismo, se hizo una lectura de los nuevos residentes que comenzarán sus prácticas en junio y se anunció la finalización y nueva apertura de las jefaturas de residencias de cada sector.

A continuación,  el Dr. Federico Ezequiel Bustos, residente de Pediatría, expresó unas palabras en representación de los egresados 2018. En primer lugar, agradeció a todas las personas que lo acompañaron durante los últimos 4 años: a los médicos y profesores que lo capacitaron, compañeros de residencias, enfermeras, administrativos, familia y residentes entrantes.

Luego, explicó que la residencia médica le implicó un proceso de cambio en todo sentido: en su visión como persona, como médico y como padre. “Nuestra vocación es lo que es porque a diferencia de cualquier otro trabajo, el nuestro trasciende. Nuestras acciones, por más pequeñas que sean, modifican la vida de las personas para siempre”, reflexionó el doctor.

Para concluir, su mensaje final fue: “Hagamos nuestro trabajo con el corazón, nunca perdamos esa vocación por lo que hacemos. Sigamos siendo empáticos con el paciente y su familia. Que nuestro trabajo día a día siga llenándonos de alegría y que eso sea nuestro motor para ser cada día mejores médicos y que logremos todos nuestros objetivos siéndolo”.

¡Felicitaciones nuevamente a los residentes que finalizaron esta etapa de formación y a los  nuevos que comienzan!

Compartimos algunas imágenes de la ceremonia.